El exministro de Hacienda, Mario Marcel, abordó el deterioro de las cuentas fiscales hacia el final de su gestión, apuntando a un quiebre relevante en 2025, cuando -según explicó- las metas dejaron de converger hacia el equilibrio y comenzaron a alejarse.
En conversación con el podcast del exsenador Felipe Kast, el economista reconoció que esa señal fue "confusa" en términos de conducción fiscal.
En ese contexto, detalló que el comportamiento de los ingresos tributarios durante ese año fue particularmente inusual, con una desaceleración marcada frente al dinamismo de la demanda interna.
A su juicio, esto configuró una "anomalía" poco frecuente en la historia económica reciente, lo que complejizó aún más el cumplimiento de los objetivos fiscales comprometidos.
"Por supuesto que me importa mucho las finanzas públicas, ha sido parte importante de mi razón de ser profesional. Y para mí no ha sido cómodo no poder cumplir con las metas que nosotros mismos nos fijamos. Además, hay que decir que también eran metas bastante exigentes porque implicaban reducir el balance estructural en siete décimas del producto cada año, en el 2023, 2024 y 2025", manifestó.
El exsecretario de Estado también realizó una autocrítica respecto de la forma en que se proyectaron los ingresos fiscales, señalando que existió un exceso de confianza en metodologías que no se habían modernizado con el tiempo. Según sostuvo, este factor terminó siendo determinante en el desajuste observado en las cuentas públicas.
En paralelo, repasó su decisión de integrarse al gobierno de Gabriel Boric y el proceso de conversaciones que sostuvo con el Mandatario antes de asumir el cargo.
Desvío en metas y "anomalía" en ingresos
Marcel planteó que uno de los principales problemas se evidenció en 2025, cuando las metas fiscales mostraron un alejamiento en lugar de una convergencia. Según explicó, esto generó señales contradictorias respecto del camino hacia el equilibrio.
En esa línea, describió un comportamiento inusual en la recaudación tributaria. "O sea, más aún, el 2025 los ingresos cayeron fuertemente en el último trimestre del año. Pero eso ocurrió tanto en diciembre del 2024 como en enero del 2025", dijo en el programa, agregando que al analizar el año completo "creció los ingresos tributarios de impuesto a la renta, no mineros crecieron 1,5% mientras la demanda interna crecía 4,5%. Entonces es una anomalía muy grande".
El exsecretario de Estado subrayó que este fenómeno no tenía precedentes recientes: "O sea, yo tengo un colega y economista bien amigo que miró para atrás y llegó hasta 38 años para atrás hasta encontrar una situación parecida".
El quiebre de fin de año
Marcel recordó que dejó el cargo en agosto de 2025 y que, hasta ese momento, los ingresos fiscales mostraban un comportamiento sólido. "Yo salí en agosto del 2025. A julio del 2025 los ingresos fiscales estaban creciendo más de 6% en 12 meses", afirmó.
Sin embargo, explicó que en los últimos meses del año se produjo un deterioro relevante, influido por factores tanto tributarios como del sector minero.
"Entonces eso da una idea de lo que fue esos últimos meses del año, donde además del tema tributario, acordémonos que los ingresos del cobre se cayeron por el tema del accidente en El Teniente y también por un par de minas grandes que bajaron su producción por caída de la ley del mineral", señaló, sumando además el efecto de un tipo de cambio más bajo.
Autocrítica por proyecciones fiscales
Consultado sobre si habría actuado distinto para asegurar el cumplimiento de las metas, Marcel apuntó a un problema estructural en la forma de estimar los ingresos del Estado.
"Lo que pasa es que yo tendría que irme más atrás, porque creo que nosotros nos confiamos demasiado en la mecánica de proyectar ingresos fiscales", sostuvo.
"Lo que pasa es que yo tendría que irme más atrás, porque creo que nosotros nos confiamos demasiado en la mecánica de proyectar ingresos fiscales"
Mario Marcel, ex ministro de Hacienda
El economista explicó que en períodos de mayor crecimiento las proyecciones no eran tan determinantes, ya que solían ser superadas en la ejecución presupuestaria.
"Y la verdad es que nunca se tecnificó mucho la proyección de ingresos, la proyección de ingresos funcionaba con puras reglas de 3", reconoció, añadiendo que este aspecto no recibió la atención necesaria durante los primeros años de su gestión como director de presupuestos.
Pese a ello, defendió el balance global del período. "Cuando uno mira los cuatro años, el balance promedio es del orden del 2%, un poquito más del 2% del PIB, y está incluso un poquito por abajo del promedio de las metas que se fijaron por el periodo", afirmó, destacando además que Chile mantuvo una posición fiscal más equilibrada que otros países.
Regla fiscal y reformas pendientes
Marcel también repasó el origen de la regla fiscal estructural, señalando que fue diseñada junto al exministro Nicolás Eyzaguirre. Recordó que inicialmente contemplaba un superávit estructural de 1% del PIB y que permitió alimentar los fondos soberanos en los años de bonanza.
Asimismo, apuntó a factores que incidieron en el incumplimiento de metas más recientes, como la ausencia de una reforma tributaria en la magnitud prevista. "Suponíamos que iba a haber una reforma tributaria en el camino. Cosa que no ocurrió, por lo menos a la escala que se había planteado originalmente", dijo.
"Ahora hay que tener claro que tratar de equilibrar plenamente las finanzas públicas con sólo un instrumento, reducción de gastos, probablemente no es suficiente. Es como nadar con un brazo"
Mario Marcel, ex ministro de Hacienda
Respecto de las medidas actuales, valoró los esfuerzos de ajuste, pero advirtió sobre sus límites.
"Ahora hay que tener claro que tratar de equilibrar plenamente las finanzas públicas con sólo un instrumento, reducción de gastos, probablemente no es suficiente. Es como nadar con un brazo", señaló.
En esa línea, enfatizó la necesidad de abordar también el lado de los ingresos, considerando presiones estructurales como el envejecimiento de la población. "Si uno no hace nada por el lado de los ingresos, es muy difícil poder recuperar plenamente ese equilibrio", afirmó.
La decisión de sumarse al gobierno de Boric
Finalmente, Marcel relató el proceso que lo llevó a aceptar el cargo de ministro de Hacienda bajo la administración de Gabriel Boric, pese a las diferencias previas.
Según explicó, su decisión se basó en la convicción de que el entonces presidente comprendía los desafíos económicos.
"El ex Presidente Boric me dijo que quería que yo fuera su Ministro de Hacienda", contó, detallando que sostuvieron reuniones extensas para abordar el programa y sus viabilidades.
"Yo llegué a la convicción de que el Presidente Boric entendía cuáles eran los desafíos económicos que teníamos (…) y que estaba dispuesto a entregarme todo el respaldo y la confianza necesaria para eso", afirmó.
Marcel agregó que uno de los factores que incidió en ese diagnóstico fue el aprendizaje derivado del proceso de retiros de fondos previsionales.
"Él estaba muy incómodo con esa votación, veía lo que había estado pasando en la economía con los retiros (…) y yo creo que se dio cuenta del riesgo que significaba para un gobierno que él encabezara el que esa dinámica se mantuviera", concluyó.