El precio del petróleo volvió a dispararse este martes en los mercados internacionales, impulsado por la persistente tensión geopolítica en Medio Oriente, el bloqueo en el estrecho de Ormuz y las dudas en torno a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
A ello, se sumó el anuncio de salida de Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la OPEP y de la alianza OPEP+.
En ese contexto, el barril de Brent —referencia para Europa y Chile— subió 2,8% en el mercado de futuros de Londres y cerró en US$111,26, su nivel más alto en semanas.
Se trata de un avance de US$3,03 frente al cierre previo, cuando se ubicó en US$108,23.
Con ello, el crudo del Mar del Norte completó una fuerte escalada, luego de haber sumado cerca de US$10 la semana pasada.
Por su parte, el petróleo intermedio de Texas (WTI), referencia en Estados Unidos, avanzó 3,7% y cerró en US$99,93 por barril, tras haber superado durante la jornada la barrera psicológica de los US$100.
Ante la salida de Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la OPEP y de la alianza OPEP+, los inversionistas continúan centrando su atención en la evolución del conflicto con Irán y en la situación del estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio mundial de crudo.
El retiro de Emiratos se hará efectivo el 1 de mayo y representa un golpe relevante para el cartel, al tratarse de uno de sus mayores productores y un miembro histórico del bloque.
Sin embargo, para el mercado el factor dominante sigue siendo el riesgo de suministro.
El analista de StoneX, Fawad Razaqzada, sostuvo que los precios del crudo se han vuelto "más volátiles" tras la decisión de Emiratos, aunque precisó que en el corto plazo "los operadores siguen centrados en las tensiones en torno al estrecho de Ormuz". "Debido a esta incertidumbre, la tendencia alcista del petróleo crudo parece mantenerse", añadió.