Las grandes tecnológicas volvieron a quedar en el centro de la palestra de Wall Street.
Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft presentaron sus resultados trimestrales, configurando una nueva prueba para el mercado: cuánto están creciendo sus negocios tradicionales y, sobre todo, si las enormes inversiones en inteligencia artificial comienzan a justificar su costo.
Alphabet, matriz de Google, fue la gran ganadora de la jornada, con cifras por sobre las expectativas y un fuerte impulso de Google Cloud. La firma reportó ingresos del primer trimestre, excluyendo pagos a socios, por US$94.700 millones, frente a los US$91.600 millones esperados por el mercado.
Además, informó ganancias por acción de US$5,11, muy por encima de la estimación de US$2,62.
El dato que más miró el mercado estuvo en la nube. Google Cloud anotó ventas por US$20.000 millones, superando los US$18.400 millones proyectados por los analistas, apoyada por la demanda de software e infraestructura de inteligencia artificial. La compañía también informó que su cartera de pedidos pendientes casi se duplicó frente al trimestre anterior, superando los US$460.000 millones.
Tras los resultados, las acciones de Alphabet subieron más de 7% en las operaciones posteriores al cierre.
Amazon
Distinto fue el caso de Amazon.
La firma también superó las previsiones de ingresos, con ventas del primer trimestre por US$181.500 millones, frente a los US$177.200 millones esperados, y AWS mostró su mayor ritmo de crecimiento desde 2022, con un alza anual de 28%, hasta US$37.600 millones.
Sin embargo, el foco del mercado estuvo en el gasto: la compañía invirtió US$151.000 millones en propiedades y equipos durante los últimos 12 meses, principalmente para ampliar su capacidad de centros de datos.
El director ejecutivo de Amazon, Andy Jassy, adelantó que la empresa planea invertir cerca de US$200.000 millones este año, principalmente en infraestructura para IA. Ese nivel de desembolso golpeó el flujo de caja libre de la compañía, que cayó a US$1.200 millones en los últimos 12 meses, frente a los US$25.900 millones del año anterior.
Las acciones retrocedieron cerca de 2% tras el cierre.
Meta
Meta fue otro caso donde las cifras operativas quedaron opacadas por el gasto.
La matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp reportó ingresos por US$56.300 millones, por sobre los US$55.510 millones esperados.
No obstante, sus acciones cayeron 6,6% después de que la compañía elevara su proyección de gastos de capital para el año a un rango de entre US$125.000 millones y US$145.000 millones.
La firma liderada por Mark Zuckerberg está acelerando su inversión en infraestructura de inteligencia artificial, centros de datos y chips, pero los inversionistas siguen preguntándose cuándo esa apuesta se traducirá en retornos concretos.
El número de usuarios activos diarios en sus plataformas, además, bajó levemente a 3.560 millones, en la primera caída desde que la compañía comenzó a reportar ese indicador.
Microsoft
Microsoft también dejó una lectura con matices.
Azure, su negocio de nube, creció 39% en el tercer trimestre fiscal, ajustado por tipo de cambio, apenas por encima del 38% esperado por los analistas. Además, la compañía informó que 20 millones de clientes pagan por Copilot, su principal herramienta de IA, frente a los 15 millones del trimestre anterior.
Pese a ello, el mercado reaccionó con cautela y su acción cayó un 2,3%.
Microsoft ha enfrentado dudas por la adopción de Copilot y por su capacidad para levantar centros de datos lo suficientemente rápido como para capturar toda la demanda por servicios de inteligencia artificial.
Sus gastos de capital llegaron a US$31.900 millones en el trimestre, por debajo de los US$35.300 millones previstos por los analistas.
Con estos resultados, cinco de las siete grandes tecnológicas ya entregaron sus cifras del primer trimestre de 2026.
Tesla había reportado la semana pasada resultados mejores a lo esperado, con una utilidad ajustada de US$0,41 por acción, por sobre los US$0,34 previstos, ingresos por US$22.400 millones y ganancias netas por US$477 millones.
Así, la temporada de balances de las "Siete Magníficas" está dejando una señal clara: la inteligencia artificial sigue siendo el gran motor narrativo del mercado, pero también su principal fuente de tensión.
De esta forma, Wall Street espera los resultados de Apple y Nvidia, dos nombres clave para completar la lectura del grupo.