La petrolera estatal boliviana Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que invertirá US$9,8 millones en Arica.
Donde opera una terminal clave para la importación de crudo y combustibles derivados hacia Bolivia.
El anuncio fue realizado por el gerente general de YPFB Transporte,
Óscar Guzmán, en el marco de la Audiencia Pública de Rendición de Cuentas 2026 realizada en Santa Cruz.
Según detalló el ejecutivo, los recursos estarán destinados al proyecto "Reversa Ossa 2", iniciativa que conecta mediante un oleoducto el puerto de Arica con la localidad boliviana de Charaña, en el altiplano.
Esta inversión forma parte de un plan mayor de US$50 millones que la subsidiaria ejecutará durante este año, enfocado en fortalecer su infraestructura de transporte de hidrocarburos.
Guzmán reconoció que el despliegue en Arica representa un desafío, al tratarse de una operación fuera del territorio boliviano, pero subrayó su relevancia estratégica. La iniciativa apunta a mejorar la eficiencia en la importación de combustibles, en un contexto marcado por problemas de abastecimiento y cuestionamientos a la calidad, que han derivado en protestas, especialmente desde el sector del transporte.
A ello se suma que, a comienzos de abril, el Gobierno boliviano denunció la existencia de una "mafia internacional" que operaría en Chile, Argentina y Paraguay, vinculada al robo, adulteración y sabotaje de gasolina y diésel, generando pérdidas estimadas en hasta US$150 millones.
Pese a la histórica ausencia de relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1962 —con excepción del período entre 1975 y 1978—, ambos países han mostrado señales de acercamiento bajo las actuales administraciones.