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El MercurioTras cuatro años de tramitación, el proyecto Cramsa, la mayor desaladora del país, fue aprobado por la autoridad ambiental de la Región de Antofagasta.
Ayer, la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) aprobó de forma unánime el megaproyecto de desalación denominado "Aguas Marítimas", según consignó El Mercurio de Antofagasta.
La aprobación estuvo acompañada por un favorable Informe Consolidado de Evaluación (ICE) del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) y fue aprobada por 12 de los representantes de los distintos servicios públicos que componen la comisión.De este modo el proyecto se convertirá en la mayor planta desalinizadora de Chile y una de las más grandes de Latinoamérica.
La iniciativa, ingresada a tramitación ambiental en marzo de 2022, proyecta la construcción de una planta desalinizadora multipropósito al sur de la región de Antofagasta, en Caleta Bolfín, a 12 kilómetros al sur de Caleta Coloso, fuera del límite urbano de Antofagasta. La infraestructura considera un sistema de conducción de agua desalinizada de aproximadamente 480 kilómetros, 17 estaciones de bombeo, 350 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica y 21 subestaciones.
Tiene como objetivo abastecer con agua desalinizada a las comunas de Antofagasta, Calama y Sierra Gorda que están fuera del radio de operación de la actual concesión sanitaria y tiene declarado usos previstos en los sectores minero, agrícola, industrial y, eventualmente, también para consumo humano, mediante distribución a través de concesionarias de servicios básicos.
La inversión total estimada supera los US$5.000 millones y la empresa proyecta que en 2028 comenzará la construcción de la planta, la cual distribuirá inicialmente cerca de 350.000 m³ diarios. Esta cifra se incrementará a 700.000 m³ al completarse la construcción del proyecto. Durante su fase de edificación, se estima que se generarán 8.500 empleos en su punto más alto.
La aprobación marca un hito al convertirse en el proyecto con el monto más alto aprobado desde 2018, cuando se dio el visto bueno a la iniciativa llamada "Quebrada Blanca", impulsada por la firma canadiense Teck, en la región de Tarapacá.