El cierre del SalmonChile Summit 2026, realizado en Frutillar, estuvo marcado por un llamado a reimpulsar el crecimiento económico desde las regiones y a recomponer la relación entre el sector público y privado.
En ese contexto, el presidente del gremio, Patricio Melero, delineó una hoja de ruta que busca proyectar a la industria salmonera.
En su intervención, Melero puso énfasis en el rol estratégico de la salmonicultura, no solo por su peso exportador, sino también por su capacidad de articular encadenamientos productivos a lo largo del territorio, especialmente en el sur de Chile. La industria, sostuvo, enfrenta una oportunidad histórica en medio de una creciente demanda global por alimentos.
El dirigente también abordó las tensiones que han marcado el debate público en los últimos años, apuntando a la necesidad de superar desconfianzas y avanzar hacia consensos que permitan recuperar la competitividad del sector. En esa línea, subrayó la importancia de reglas claras, estabilidad regulatoria y un enfoque que combine crecimiento con sostenibilidad.
Otro de los ejes fue el vínculo con los territorios y las comunidades, destacando la necesidad de profundizar los espacios de diálogo y de avanzar en un desarrollo que integre variables sociales, ambientales y económicas.
Finalmente, Melero cerró con un llamado a las autoridades -incluido el Presidente José Antonio Kast, presente en la jornada- y al Congreso a actuar con urgencia frente a los desafíos que enfrenta el país, en un escenario internacional complejo y con crecientes presiones sobre la competitividad.
Un llamado al reencuentro entre crecimiento y acuerdos
En su discurso, Melero advirtió que Chile atraviesa un punto de inflexión. "Creo que no exagero si digo que asistimos a un momento clave y único para Chile", afirmó, junto con señalar que en las últimas décadas "extraviamos el camino hacia el crecimiento".
El presidente de SalmonChile sostuvo que, junto con esa pérdida de dinamismo, también "se debilitó la alianza público-privada", lo que —a su juicio— afectó uno de los motores históricos del desarrollo del país.
En esa línea, enfatizó que no es posible avanzar hacia mayores niveles de bienestar sin crecimiento económico, agregando que este solo cobra sentido si se traduce en mejores oportunidades para las personas.
El rol estratégico de la salmonicultura
Melero posicionó a la industria como un actor clave para retomar esa senda. Destacó que el sector tiene la capacidad de articular múltiples rubros, desde la pesca y el transporte hasta la energía y la minería, generando una "sinergia virtuosa" en la economía.
Asimismo, relevó el impacto territorial de la actividad, subrayando que, pese a su baja ocupación espacial, logra generar empleo y desarrollo en diversas localidades del sur del país.
"Somos el segundo mayor producto exportado después del cobre", recordó, destacando además que el salmón se ha convertido en una marca país con presencia global.
Potencial alimentario y economía azul
El dirigente también proyectó el futuro de la industria en el marco de la creciente demanda global por alimentos. Advirtió que el mar, pese a cubrir gran parte del planeta, aún está subutilizado como fuente de proteínas.
En ese escenario, planteó que la salmonicultura tiene una oportunidad única para liderar la producción de alimentos saludables y sostenibles, impulsando lo que denominó la "economía azul".
A esto sumó el rol del sector en economía circular, destacando el aprovechamiento de subproductos como harinas y aceites ricos en omega 3.
Regulación, certezas y críticas a la burocracia
Uno de los puntos más enfáticos del discurso fue la necesidad de mejorar el marco regulatorio. Melero planteó que la industria requiere "regulaciones eficientes, equilibradas e inteligentes", que promuevan altos estándares sin frenar el desarrollo. También hizo un llamado a contar con mayor certeza jurídica para fomentar la inversión. "Sin certezas no hay inversión, y sin inversión no hay desarrollo", advirtió.
En esa línea, criticó la burocracia y apuntó a la necesidad de avanzar en un ordenamiento territorial que compatibilice producción y protección ambiental, cuestionando efectos de normativas recientes.
"Requerimos y necesitamos de un ordenamiento territorial moderno y robusto, que concilie la producción sustentable con la protección del medio ambiente y el entorno, de forma tal que nunca más una normativa pretenda omitir la existencia de otras actividades productivas, y menos aún no las considere a la hora de legislar, tal como ha ocurrido con los despropósitos posteriores a su aprobación que se han generado en torno a la Ley Lafkenche, y en la tramitación de la ley SBAP y sus reglamentos", enfatizó.
Sostenibilidad, comunidades y diálogo
El presidente de SalmonChile recalcó que el crecimiento del sector no puede darse "a cualquier costo", destacando la importancia de resguardar el medio ambiente y fortalecer el vínculo con trabajadores y comunidades.
Contexto internacional y defensa de la industria
En el tramo final, Melero abordó el complejo escenario global, marcado por conflictos geopolíticos y barreras comerciales que afectan la competitividad.
Advirtió que la industria enfrenta presiones externas, incluyendo campañas que buscan dañar su imagen, y aseguró que el sector levantará la voz para defender su rol.
"Sin ser ingenuos, pero siempre dentro del marco de las reglas (...), levantaremos la voz para defender a nuestro país", señaló.
Cierre: llamado al Gobierno y al Congreso
En el cierre, Melero valoró la presencia del Presidente José Antonio Kast, afirmando que su participación "es una señal en extremo relevante para el mundo salmonero".
Asimismo, reiteró la disposición del sector a colaborar con el Estado, asegurando que buscan ser un socio estratégico para retomar el crecimiento.
Finalmente, hizo un llamado al Congreso a actuar con urgencia en las reformas necesarias, insistiendo en que el desafío es colectivo y requiere de acuerdos amplios para no desaprovechar la oportunidad de crecimiento del país.