El Índice de Precios al Consumidor (IPC) volvió a dar un fuerte salto en abril producto del aumento del precio de los combustibles en Chile.
Según informó esta mañana el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la inflación saltó 1,3% en el cuarto mes, la mayor alza mensual desde julio de 2022.
De todas formas, la cifra se ubicó por debajo de lo esperado por analistas, quienes daban por descontado que la inflación de abril superaría el 1% mensual registrado en marzo, previendo un aumento en torno a 1,5%.
Con el dato de abril, el IPC acumula un aumento de 2,7% en lo que va del año,
y de 4% en doce meses, alejándose nuevamente de la meta de 3% establecida por el Banco Central.
El resultado estuvo marcado casi completamente por la división transporte, que registró un alza mensual de 8% y aportó 1,011 puntos porcentuales a la variación del índice.
Dentro de esa categoría, el mayor impacto provino de combustibles para vehículos personales, que subieron 27,9% y tuvieron una incidencia de 0,978 puntos porcentuales.
En detalle, la gasolina aumentó 25,3%, con una incidencia de 0,774 puntos porcentuales, mientras que el petróleo diésel escaló 45,7%, aportando otros 0,204 puntos. También destacó el incremento de 5% en transporte de pasajeros por carretera.
Otra de las divisiones con incidencia relevante fue vivienda y servicios básicos, cuyos precios aumentaron 0,8% mensual, contribuyendo con 0,142 puntos porcentuales al IPC. Ahí sobresalieron las alzas de gas y arriendos.
Según el INE, el gas registró un incremento de 4,5%, con una incidencia de 0,093 puntos porcentuales, mientras que el arriendo subió 0,6%, aportando 0,046 puntos. En productos específicos, el gas licuado avanzó 5,8%.
En total, diez de las trece divisiones que componen la canasta del IPC anotaron incidencias positivas en abril, mientras que dos mostraron caídas y una permaneció sin variación.
Entre las bajas destacó vestuario y calzado, división que retrocedió 1,8% y restó 0,044 puntos porcentuales al indicador mensual. El descenso estuvo liderado por el ítem calzado, que cayó 2,6%, seguido por vestuario, con una disminución de 1,5%.
Dentro de los productos con mayores bajas figuraron las zapatillas para mujer, con un descenso de 4,7%, y las zapatillas infantiles, que retrocedieron 4,2%.