Conteste el teléfono. Número desconocido. Probabilidad de que sea spam: 7 de cada 10.
Esa es hoy la realidad del chileno promedio, y hay un estudio global que lo certifica.
Según el informe The Machine Era for Spam, elaborado por Truecaller a partir del análisis de más de 68 mil millones de llamadas identificadas durante 2025, Chile se convirtió en el segundo país del mundo con mayor proporción de llamadas no deseadas: el 70% de los contactos desde números desconocidos corresponde a spam.
Solo Indonesia, con 79%, está peor.
El salto es vertiginoso: En apenas seis meses, ese porcentaje en Chile pasó de 51% a 70%.
Pero no solo el volumen de llamadas spam llama la atención, sino también su composición. A diferencia de otros mercados donde el spam sigue siendo dominio del telemarketing y las promociones comerciales, en Chile el fenómeno mutó hacia la cobranza. En un año, las llamadas asociadas a presión financiera pasaron de representar el 7% al 38% del total de spam, la proporción más alta registrada a nivel global en esa categoría.
Le siguen los contactos vinculados a servicios financieros (22%) y las estafas (10%).
"Antes el contacto telefónico entre personas y empresas era un espacio de confianza. Hoy, en muchos casos, se ha transformado en un canal asociado a experiencias negativas", sostuvo Cristóbal Castillo, Country Manager de Truecaller en Chile.
Chile no es un caso aislado en la región: es la punta más visible de un iceberg latinoamericano. Brasil registra 68% de llamadas no deseadas, México llega a 62% y Uruguay alcanza el 56%. El patrón común, según el propio estudio, es la combinación de alta bancarización con masificación del celular: más acceso financiero, más deuda, más cobros automatizados.
"En algunos países, la mayoría de las llamadas desconocidas ya son spam, lo que representa una ruptura fundamental en la forma en que funciona la comunicación", advirtió Rishit Jhunjhunwala, CEO de Truecaller.