El dólar cerró la última sesión de la semana con un alza de $12,2 frente al peso, en una jornada marcada por una combinación de fuerte caída del cobre, mayor aversión al riesgo global y un nuevo fortalecimiento de la divisa estadounidense.
En concreto, la divisa estadounidense terminó sus operaciones más líquidas en $906,70 vendedor y $906,40 comprador, moderando levemente el avance que había mostrado en la apertura.
Respecto al cierre de la semana pasada, cuando el billete verde había terminado sus operaciones en $892,8, el tipo de cambio acumuló un avance semanal de $13,9.
Al respecto, Felipe Sepúlveda, jefe de análisis de Admirals Latinoamérica, explicó que el movimiento se dio en una sesión "marcada por una combinación de caída del cobre, mayor aversión al riesgo y fortalecimiento global de la divisa estadounidense".
Sobre el desempeño del metal rojo, detalló que "el principal factor local fue el fuerte retroceso del cobre, que cayó 4,34% hasta los US$6,29 la libra, e incluso llegó a acumular pérdidas cercanas al 5% durante la sesión".
En el frente internacional, Sepúlveda añadió que "a nivel externo, el Dollar Index subió 0,36% hasta la zona de 98,9 puntos, acercándose a sus niveles más altos en cerca de un mes. El dólar global se vio impulsado por el aumento de los riesgos inflacionarios asociados al conflicto en Medio Oriente, con el Estrecho de Hormuz aún cerrado, precios del petróleo al alza y sin avances concretos en la negociación entre Estados Unidos e Irán, luego de que Donald Trump calificara la propuesta iraní como 'inaceptable'".
De cara a las próximas sesiones, Lucas Santillán, analista de mercados de Capitaria, proyectó que "en el plano internacional, el foco sigue puesto en Medio Oriente, que mantiene al petróleo nuevamente sobre los US$100 por barril, elevando la preocupación inflacionaria global y sosteniendo la fortaleza del dólar".