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Economía en rojo: PIB cae más de lo previsto y anota su peor primer trimestre desde 2009 en plena crisis subprime

El informe de Cuentas Nacionales señaló que el Producto Interno Bruto cayó 0,5% en los primeros tres meses.

18 de Mayo de 2026 | 08:41 | Por José Tomás Guzmán, Emol.
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El Mercurio
El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile cayó 0,5% en el primer trimestre de 2026 respecto a igual período del año anterior, según informó esta mañana el Banco Central a través de su informe de Cuentas Nacionales.

Con ello, la economía chilena anotó su primer retroceso trimestral desde mediados de 2023, configurando el peor arranque de año desde 2009, cuando entre enero y marzo la actividad se contrajo 2,3%.

El dato fue más débil que la estimación preliminar entregada por el Imacec hace dos semanas.

"La variación del PIB del primer trimestre fue menor respecto al cierre preliminar del Imacec (de -0,3 a -0,5%)", precisó la entidad presidida por Rosanna Costa, agregando que la diferencia "se explicó, principalmente, por la actualización de los indicadores de coyuntura", señaló el ente emisor.

Asimismo, el informe indicó que el primer trimestre registró el mismo número de días hábiles que el año anterior, "con un efecto calendario nulo para el período", por lo que la contracción no estuvo influida por factores estacionales.

Con este resultado, la economía chilena anotó su peor primer trimestre en 17 años, desde el primer trimestre de 2009, cuando el PIB se contrajo 2,3% afectado por la crisis financiera global.

En concreto, el Banco Central explicó que el resultado "se explicó en gran parte por el comercio exterior, el cual registró una disminución de las exportaciones y un aumento de las importaciones". La demanda interna, en cambio, "aumentó 2,1% en línea con el crecimiento del consumo de los hogares y la formación bruta de capital fijo".

"Desde la perspectiva del origen, la disminución del producto interno bruto (PIB) fue incidida, mayormente, por las actividades agropecuario-silvícola y minería. En contraste, destacaron al alza los servicios, en particular los personales", agregó el documento.

La actividad agropecuario-silvícola se desplomó 5,4%, principalmente por una menor producción frutícola, especialmente de uva de mesa, afectada por factores climáticos adversos. La pesca, por su parte, cayó 18,6% producto de una menor disponibilidad de recursos como sardinas y jurel.

En tanto, La minería retrocedió 3,1%, arrastrada por una contracción de la producción cuprífera, que se vio afectada por menores leyes del mineral, factores climáticos adversos y mantenciones que mermaron la producción. En contraste, la extracción de litio, oro y plata mostró aumentos.

La industria manufacturera también retrocedió 2,0%, incidida principalmente por una menor elaboración de alimentos, en particular en la industria pesquera. En el lado positivo destacaron los servicios personales (2,4%), liderados por salud; los servicios financieros (4,1%), restaurantes y hoteles (2,5%) y el comercio (1,4%), este último impulsado por las ventas minoristas y automotrices.

El consumo de los hogares aumentó 2,5%, con alzas generalizadas, destacando el gasto en servicios —especialmente salud, transporte y restaurantes y hoteles— y el gasto en turismo. En menor medida, también aportaron las compras de alimentos, vestuario y automóviles.

En tanto, el consumo del gobierno creció 3,0%, explicado por un mayor gasto en salud.

Por su parte, la inversión subió 0,6% y la formación bruta de capital fijo (FBCF) aumentó 3,2%, impulsada por mayores compras de maquinaria y equipos (10,1%), en particular eléctricos, electrónicos y de transporte. En cambio, la FBCF en construcción y otras obras cayó 0,9%, reflejo de una menor edificación habitacional.

En el frente externo, las exportaciones cayeron 4,9%, lideradas por menores envíos frutícolas —en particular de cerezas y uva— y de cobre, mientras que las importaciones aumentaron 2,0%, impulsadas por mayores compras de aparatos eléctricos y electrónicos, equipos de transporte y petróleo crudo, lo que generó un efecto neto negativo en la actividad.

Finalmente, el ingreso nacional bruto disponible real creció 4,3%, favorecido por mejores términos de intercambio, y el ahorro total alcanzó el 22,5% del PIB.