El lanzamiento del Royal Pop, una colaboración entre la firma de alta relojería Audemars Piguet y Swatch, desató una ola de filas, cierres de tiendas y advertencias de seguridad en distintas ciudades del mundo.
El producto, que cuesta entre US$400 y US$420 según el mercado, ya aparece en plataformas de reventa por más de US$5.800.
Lo que debía ser un lanzamiento llamativo para el mundo relojero terminó convertido en un fenómeno global de alta tensión comercial.
Pues, durante el fin de semana, miles de fanáticos y revendedores acudieron a tiendas Swatch de distintas ciudades para intentar comprar el nuevo Royal Pop.
La demanda fue tal que varias tiendas ni siquiera pudieron abrir sus puertas.
En Dubái, Swatch canceló la venta en el Dubai Mall y el Mall of the Emirates por motivos de seguridad pública, luego de que se formaran grandes aglomeraciones.
La situación se repitió en otros mercados.
La compañía informó cierres o suspensiones en locales de Londres, ciudades del norte de Inglaterra y Escocia, además de tiendas en Francia, Estados Unidos y Singapur. En EE.UU., cerca de 20 establecimientos debieron cerrar temporalmente, incluidos puntos en Nueva York, Los Ángeles y Orlando.
Videos difundidos en redes sociales mostraron largas filas frente a tiendas Swatch y, en Nueva York, incluso se reportó la detención de una persona en las afueras del local de Times Square.
"Para garantizar la seguridad tanto de nuestros clientes como de nuestro personal en las tiendas Swatch, les pedimos amablemente que no acudan en masa a nuestras tiendas para adquirir este producto", señaló la compañía en Instagram, junto con recalcar que la colección estará disponible durante varios meses.
Parte de la expectativa venía de la posibilidad de que Swatch lanzara una versión más accesible y de plástico del Royal Oak, uno de los diseños más icónicos de Audemars Piguet.
Sin embargo, el anuncio oficial reveló otra cosa, pues el Royal Pop no es un reloj de pulsera tradicional, sino un reloj de bolsillo con estética pop art.
La colección incluye ocho versiones coloridas inspiradas en el diseño del Royal Oak. Las piezas también pueden usarse como colgante, adorno para bolso o reloj de escritorio.
Pese a que parte de los coleccionistas mostró decepción por el formato, el interés no bajó. Al contrario, las filas comenzaron días antes del lanzamiento y el producto se transformó rápidamente en objeto de deseo para fanáticos, curiosos y revendedores.
Las empresas incluso ya estarían preparándose para la producción de correas, ante el interés de compradores por usarlo en la muñeca. Firmas externas como Helvetus y Delugs —sin afiliación con Swatch ni Audemars Piguet— también anunciaron alternativas, mientras en redes sociales aparecieron cuentas falsas, algunas generadas por inteligencia artificial, ofreciendo accesorios para el reloj.
Reventa
Como suele ocurrir con este tipo de lanzamientos, no todos quienes hicieron fila buscaban quedarse con el reloj. Muchos intentaron comprarlo para revenderlo de inmediato.
En Chrono24, una de las mayores plataformas de reventa de relojes de lujo, el Royal Pop apareció listado por hasta 5.000 euros, cerca de US$5.821. Eso equivale a unas 13 veces el precio del modelo más barato vendido en Francia, de 385 euros.
También se vieron publicaciones en eBay por sobre los 1.000 euros.
"Tras ver las imágenes de este fin de semana y el caos que a veces se desató, parece que la gente que hacía cola solo estaba interesada en revenderlo de inmediato, sin ningún interés en el producto, lo cual es bastante lamentable", dijo a Bloomberg Pierre-Olivier Essig, jefe de investigación de AIR Capital.
Efecto bursátil y antecedente MoonSwatch
La expectativa previa también llegó al mercado financiero.
Antes del anuncio oficial, las acciones de Swatch subieron cerca de 15%, impulsadas por la posibilidad de una versión accesible del Royal Oak. Tras confirmarse que se trataba de un reloj de bolsillo, parte de ese entusiasmo se moderó.
Este lunes, los papeles de Swatch llegaron a caer hasta 2,76% en la Bolsa de Zúrich, aunque todavía acumulaban una ganancia cercana al 17% en el año.
El antecedente más evidente es el MoonSwatch, la colaboración entre Swatch y Omega lanzada en 2022. Ese modelo, inspirado en el Speedmaster Moonwatch, fue un éxito comercial, donde la marca vendió cerca de un millón de unidades en su primer año y sigue generando filas con nuevas ediciones.
De hecho, datos de Google Trends citados por Bloomberg sugieren que el interés por el Royal Pop habría superado incluso al generado por el lanzamiento inicial del MoonSwatch.