El Gobierno comenzó a preparar el terreno para la discusión del proyecto de Reconstrucción en el Senado, lugar donde buscará ampliar su base de apoyo mediante ajustes a algunos de los puntos más cuestionados de la iniciativa.
Uno de los focos de las conversaciones está puesto en
la invariabilidad tributaria, contenida en el artículo 33 del proyecto.
La norma, en su diseño actual, establece un plazo de 25 años de estabilidad impositiva para determinadas inversiones, fórmula que ha generado reparos en la oposición, donde algunos sectores la han calificado como un "cheque en blanco" para los empresarios.
Aunque el Gobierno espera que la Cámara de Diputados vote hoy el artículo tal como fue ingresado, sin modificaciones, en La Moneda ya se abrió la puerta a reducir ese plazo durante el trámite en el Senado, según consignó El Mercurio.
Pues, la alternativa barajada y que se ha transmitido en las conversaciones políticas es bajar la invariabilidad de 25 a 20 años.
Ayer, el ministro Quiroz sinceró la apertura a cambios en esa materia en el Senado. "Lo importante es dar la certeza tributaria, la certeza de que las rebajas tributarias que hoy se hagan respecto de las inversiones en estos años, no las futuras, tengan la seguridad de que es un impuesto que va a ser válido por los años que siguen, bajo la forma de un contrato ley", dijo.
"Eso siempre admite ajustes paramétricos, pero eso dependerá de conversaciones que habrá después en la siguiente etapa legislativa", apuntó Quiroz. Luego, añadió: "Todos los cambios pueden ocurrir, pero mañana (hoy) se va a votar el artículo como está".
Cabe señalar que la decisión responde a un cálculo legislativo.
Una modificación inmediata en la Cámara obligaría a rehacer el informe financiero y requeriría condiciones políticas que el Ejecutivo no tiene completamente aseguradas. Por eso, la estrategia de La Moneda apunta a aprobar primero la iniciativa en la Cámara y trasladar la negociación más fina al Senado.
Además de ese punto, Quiroz también comprometió una indicación para revisar y reformular la franquicia de capacitación Sence, otro de los temas que generó presión desde parlamentarios oficialistas y de oposición.