La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió este miércoles que un cierre prolongado del estrecho de Ormuz podría derivar en un "shock agroalimentario sistémico" y gatillar una grave crisis mundial de precios de los alimentos en un plazo de seis a doce meses.
Según la agencia con sede en Roma, el bloqueo de esta estratégica vía marítima —por donde antes transitaba cerca de una quinta parte del transporte mundial de petróleo— no representa solo una interrupción logística.
Sino el
inicio de una cadena de impactos que podría afectar energía, fertilizantes, semillas, rendimientos agrícolas y, finalmente, inflación alimentaria.
"La ventana para adoptar medidas preventivas se está cerrando rápidamente", alertó la FAO, que llamó a los gobiernos a actuar con anticipación.
Entre las recomendaciones del organismo figuran establecer rutas comerciales alternativas, evitar restricciones a las exportaciones, proteger los flujos humanitarios, crear reservas regionales y facilitar créditos asequibles para agricultores.
Llegó el momento de "empezar a reflexionar seriamente sobre cómo aumentar la capacidad de absorción de los países, reforzar su resiliencia frente a este cuello de botella y comenzar a minimizar los posibles impactos", declaró Máximo Torero, economista jefe de la FAO, en un nuevo pódcast publicado el miércoles.