La polémica por la sobreestimación de producción en Codelco sigue sumando capítulos.
Luego de que la estatal informara que deberá recalcular los bonos asociados al cumplimiento de metas de 2025, representantes de los trabajadores de la compañía han alzado la voz, defendiendo la legitimidad de los pagos recibidos por sus asociados.
El caso se originó tras una auditoría interna que detectó una desviación de 26.875 toneladas métricas de cobre fino reportadas como producción, de las cuales 20 mil correspondían a óxidos de Chuquicamata y 6.875 a arsenito de calcio de Ministro Hales.
Según explicó la presidenta del Comité de Auditoría, Compensaciones y Ética de Codelco, Tamara Agnic, la situación "no genera efectos que hagan necesario modificar los estados financieros auditados de Codelco al 31 de diciembre de 2025".
Sin embargo, agregó que "la corrección de los volúmenes de producción reportados hace necesario recalcular los incentivos variables asociados a dichos indicadores". Ese proceso, detalló, involucra a 6.322 trabajadores y ejecutivos de las divisiones Chiquicamata y Ministro Hales, además de la Casa Matriz, por un monto estimado de US$14,3 millones.
Según señaló a Emol Miguel Véliz, dirigente del sindicato N°3 de Chuquicamata, afirmó que los trabajadores están "tranquilos" y que "no le deben un peso a nadie".
Véliz sostuvo que el 15 de diciembre de 2025 la división ya tenía cumplidas sus metas de producción, por lo que no existía —aseguran— ninguna razón para que los trabajadores deban restituir los bonos.
En esa línea, apuntó directamente a la administración superior de la cuprífera. "Aquí la responsabilidad la tienen las máximas autoridades de Codelco, no la tenemos los trabajadores ni los supervisores", resaltó.
También sostuvo que durante el año recibieron información mensual sobre el avance de las metas, mediante registros, correos y reportes internos, por lo que los trabajadores actuaron sobre la base de antecedentes oficiales entregados por la propia compañía.
Por ahora, Véliz descartó una movilización inmediata, aunque recalcó que mantienen disponibles todas las vías institucionales para defender su posición. Entre ellas, mencionó eventuales acciones ante la Dirección del Trabajo, tribunales y auditorías.
"Vamos a ejecutar todas las acciones que van en línea de resguardarnos, y demostrar fuertemente que no le debemos un peso a nadie", afirmó.
En tanto, el presidente de la Federación de Supervisores del Cobre (Fesuc), Enés Cepeda, sostuvo a Cooperativa que "los supervisores y trabajadores no tenemos responsabilidad frente a las definiciones superiores. Estas son definiciones de ejecutivos y, en ese sentido, nosotros no tenemos responsabilidad; sin embargo, nos afecta", afirmó.
"Este condorazo es de la alta administración y tienen que asumirlo ellos, no los trabajadores. Así de simple".
Alberto Muñoz
Pese a ello, sostuvo que existe disposición a devolver los montos recibidos de manera indebida. "Lo más probable es que la madurez de los trabajadores indique que, desde el punto de vista ético, tenemos que devolver el dinero pese a que ya lo hayamos gastado", señaló. Cepeda además descartó paralizar las operaciones de la estatal por esta situación.
Más duro fue Alberto Muñoz, director del Sindicato N°1 de Chuquicamata y director legislativo de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), quien indicó al Diario Financiero que "no es culpa nuestra. Nosotros vamos a producir todos los días. Así que los altos ejecutivos tendrán que asumir su responsabilidad en lo que viene".
"No hay ninguna, pero ninguna opción de devolver ni un puto peso", subrayó, sin descartar acciones legales y una eventual movilización. "Este condorazo es de la alta administración y tienen que asumirlo ellos, no los trabajadores. Así de simple", sentenció.
La estatal, en tanto, ha indicado que cualquier proceso de restitución deberá realizarse con "gradualidad y apego a derecho".