Las acciones de Ferrari se desplomaron en la Bolsa de Milánluego de que analistas e influencers del sector automotriz criticaron duramente el diseño del "Luce", el primer vehículo 100% eléctrico de la marca italiana.
La cotización de la empresa sufría un descenso del 6,35% —llegó a caer hasta casi el 8%—, dejando a la compañía valorada en 53.000 millones de euros.
"Luce" fue presentada esta semana en Roma con un precio de 550.000 euros (unos US$640.000), sin embargo, las reacciones fueron mayoritariamente negativas. "El auto parece una mezcla entre un Honda Accord EV y un Tesla 3", escribió Pierre-Olivier Essig, jefe de investigación de AIR Capital.
"No entendemos bien la nueva estrategia de Ferrari", agregó en una nota a clientes.
El "Luce" fue diseñado en colaboración con Jony Ive —exjefe de diseño de Apple, padre del iPhone y el Mac— y Marc Newson, del estudio creativo LoveFrom. Su estética minimalista y acristalada marca un quiebre radical con el estilo que ha caracterizado históricamente a la marca, y que hasta ahora era responsabilidad del diseñador jefe Flavio Manzoni.
Ferrari describió el resultado como una "casa de cristal": una estructura que se extiende por debajo de la línea de cintura hasta los bordes del vehículo.
El lanzamiento llega en un momento complejo para el segmento. La demanda de autos eléctricos de lujo se ha vuelto difícil de predecir, y competidores como Lamborghini y Porsche ya han frenado sus aviones de electrificación alegando falta de interés de los compradores.
Mate Rimac, fundador del grupo que lleva su nombre y referente del hipercoche eléctrico, estimó el año pasado que la demanda mundial de ese segmento ronda apenas los 10 vehículos anuales.
Rendimiento "Luce"
En términos de rendimiento, el "Luce" no decepciona: cuatro motores eléctricos —uno por rueda—, más de 1.000 caballos de potencia, aceleración de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y velocidad máxima superior a los 310 km/h, superando al SUV Purosangue con motor V12.
Además, estrena cinco asientos y un maletero de 600 litros, algo inédito en la historia de Ferrari, posible gracias a la nueva arquitectura eléctrica que elimina la transmisión central trasera.
El sonido es otro desafío que Ferrari abordó de frente: la compañía invirtió cinco años y 40.000 kilómetros de pruebas para desarrollar el carácter acústico del Luce. En lugar de imitar sintéticamente el rugido de un motor a combustión, captura el zumbido de los motores eléctricos mediante un sensor en el eje trasero, que luego procesa y amplifica.
Aún así, las acciones acumulan una caída del 31% en los últimos 12 meses, en medio de dudas sobre la solidez de la demanda mundial de lujo y cuestionamientos sobre cómo Ferrari equilibrará su transición eléctrica con los modelos a combustión, que siguen siendo el corazón de la marca.
Algunos analistas mantienen la confianza. "Ferrari no se ha embarcado en esto a ciegas", escribieron los analistas de Bernstein, liderados por Stephen Reitman, quienes proyectan que habrá suficientes clientes y coleccionistas —nuevos y veteranos— "para garantizar que el Luce se consolide firmemente dentro de la gama Ferrari".
La presentación se realizó en la Vela de Calatrava, en el distrito de Tor Vergata a las afueras de Roma, ante más de 200 periodistas de todo el mundo. Ferrari organizó además dos cenas de gala con 800 clientes cada una. Los pedidos están abiertos desde el lunes.
"Teníamos que partir de Ferrari, no de la tecnología eléctrica", dijo el CEO Benedetto Vigna. "Teníamos que partir de la dimensión humana". El presidente John Elkann fue más enfático: "Ferrari Luce no es una respuesta al cambio. Es una decisión deliberada para liderar el futuro".


