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El Mundial más caro de la historia: Precios de entradas por las nubes y los costos ocultos del evento

Restan solo seis días para la cita planetaria.

05 de Junio de 2026 | 16:41 | Por Martín Garretón, Emol. con información de Bloomberg
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El Mercurio
La cuenta regresiva para el Mundial de Fútbol de 2026 ya comenzó. El torneo, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, promete ser el más grande de la historia en términos de participación, audiencia e ingresos.

Sin embargo, a pocos días de su inicio, la conversación en torno al certamen se ha desplazado desde lo deportivo hacia los costos que deberán asumir tanto los fanáticos como las ciudades anfitrionas.

Las críticas apuntan principalmente al fuerte incremento en los precios de las entradas, impulsado por el sistema de precios dinámicos implementado por primera vez por la FIFA. La modalidad permite que los boletos aumenten de valor a medida que crece la demanda, generando cifras que en algunos casos alcanzan varios millones de pesos para los partidos más atractivos del campeonato.

El fenómeno ha abierto un debate sobre el acceso a los grandes eventos deportivos. Mientras algunos cuestionan que el torneo más popular del planeta se esté convirtiendo en una experiencia reservada para quienes tienen mayor capacidad económica, otros sostienen que el problema responde a una realidad más amplia: la demanda por espectáculos de primer nivel crece mucho más rápido que la oferta disponible.

Pero las polémicas no terminan en el precio de las entradas. Un reportaje de Bloomberg, que bautizó el evento como "el Mundial más caro de la historia", reveló que varias ciudades anfitrionas enfrentan crecientes preocupaciones por los costos de seguridad, transporte e infraestructura asociados al evento, gastos que podrían terminar siendo absorbidos por contribuyentes locales pese a que la totalidad de los ingresos por los partidos queda en manos de la FIFA.

¿Quiénes son realmente los beneficiados por los megaeventos deportivos y quiénes terminan pagando la cuenta?

Entradas récord y el efecto de los precios dinámicos


Una de las principales controversias del Mundial 2026 gira en torno al valor de las entradas. Según señaló en una publicación en LinkedIn el exministro de Economía chileno, José Ramón Valente, existe una creciente discusión entre los aficionados debido a que los boletos han alcanzado niveles históricamente altos.

"Mundial sólo para ricos", se titula su publicación, en la que señala que "las entradas más básicas para partidos de primera ronda pueden costar hasta $200 mil y las de selecciones como Brasil, Inglaterra o Francia, hasta $1 millón". Añadió que para instancias decisivas "pueden superar hasta los $10 millones".

Detrás de estas cifras se encuentra el sistema de precios dinámicos adoptado por la FIFA para esta edición. Según Valente, el mecanismo ajusta automáticamente los valores según la demanda existente, permitiendo que los organizadores capturen una mayor disposición de pago por parte de los consumidores.

Desde la FIFA han destacado que el interés por asistir al torneo alcanzó niveles inéditos. En la primera fase de venta se registraron más de 500 millones de solicitudes de entradas, una demanda que terminó impulsando aún más los precios.

¿Se está transformando el fútbol en un producto exclusivo?


El aumento de los valores ha alimentado cuestionamientos respecto al acceso de los aficionados tradicionales al espectáculo.

Valente afirma que muchos se preguntan si "el fútbol, el deporte más popular del mundo, se está volviendo inaccesible". Sin embargo, sostiene que las alternativas comúnmente planteadas tampoco resuelven completamente el problema.

Entre ellas menciona la asignación por orden de llegada y los sorteos. A su juicio, ninguna de las dos garantiza que las entradas terminen en manos de quienes más desean asistir a los encuentros. "En el primer caso, las entradas quedan en manos de quien más pague por ellas y en el segundo caso se van al mercado negro o a personas que no necesariamente son quienes más las valoran", afirmó.

"El fútbol, el deporte más popular del mundo, se está volviendo inaccesible".

José Ramón Valente
Para el ex ministro, el fenómeno responde a una tendencia más amplia que afecta a otros eventos de alta demanda, como el tenis o la Fórmula 1. "Esto no es exclusivo del fútbol: pasa en el tenis, la Fórmula 1 y cualquier espectáculo de alta calidad", indicó.

La oferta limitada frente a una demanda global


El análisis de Valente apunta a una causa estructural: el crecimiento del número de personas con capacidad para asistir a eventos internacionales no ha sido acompañado por un aumento equivalente en la cantidad de asientos disponibles. "El mundo se ha enriquecido, hay más personas con acceso a estos eventos, pero el número de asientos disponibles no ha aumentado lo suficiente", sostuvo.

Como ejemplo, recordó que incluso las finales más importantes continúan teniendo una capacidad cercana a las 80 mil personas, una cifra que prácticamente no ha variado en décadas pese al aumento exponencial de seguidores alrededor del planeta.

Por ello concluye que "aumentar la oferta es la única forma en que más gente va a tener acceso a estos espectáculos deportivos de alta calidad".

Ciudades que asumen los costos


Mientras la discusión pública se concentra en el precio de las entradas, Bloomberg advirtió que existe otro debate igualmente relevante: quién financia la organización del torneo.

Las ciudades anfitrionas deberán asumir importantes gastos en seguridad, transporte e infraestructura para recibir millones de visitantes. En Estados Unidos, el gobierno federal aprobó subsidios por US$625 millones para las 11 ciudades sede, recursos que comenzaron a distribuirse recién este año.

Sin embargo, varios expertos estiman que esos montos podrían resultar insuficientes para cubrir todas las necesidades operativas que exige un evento de esta magnitud.

Uno de ellos es Andrew Zimbalist, profesor de economía del Smith College y especialista en economía del deporte, quien sostuvo a Bloomberg que "es una buena suma de dinero, pero no es ni de lejos suficiente para hacer frente a los posibles problemas de seguridad".

Ganancias para la FIFA, riesgos para los contribuyentes


La preocupación central radica en que los gobiernos locales deben financiar gran parte de la operación sin participar directamente de los ingresos generados por los partidos. Bloomberg destaca que la FIFA podría obtener hasta US$13 mil millones asociados al Mundial 2026, mientras que las ciudades dependen principalmente del gasto turístico y de la actividad económica derivada del evento para justificar sus inversiones.

Según Zimbalist, esa ecuación genera dudas sobre los beneficios reales para los contribuyentes.

"Si por un lado tienes ese costo y, por el otro, prácticamente cero ingresos, entonces tienes una pérdida neta de esa cantidad de dinero", afirmó.

A su juicio, aunque parte de los gastos puede cubrirse mediante patrocinios o aportes privados, una fracción relevante terminará siendo financiada por recursos públicos.

"El saldo lo sufragarán los contribuyentes", concluyó.