La histórica planta siderúrgica de Huachipato dio un paso decisivo hacia su renacer.
Luego de que esta semana CAP informara que mantenía negociaciones avanzadas con Aceros AZA para desarrollar un proyecto conjunto en Talcahuano, ambas compañías anunciaron hoy un acuerdo para combinar sus negocios siderúrgicos y dar vida a una nueva empresa enfocada en la producción de acero verde.
La operación permitirá integrar parte de los activos estratégicos de Huachipato con el modelo industrial que actualmente desarrolla AZA, especializada en la producción de acero a partir del reciclaje de chatarra. En la operación, los accionistas de AZA fueron asesorados por el estudio Barros & Errázuriz Abogados.
De concretarse todas las aprobaciones regulatorias, el proyecto marcará el regreso de la actividad siderúrgica al complejo industrial del Biobío, aunque bajo una lógica distinta a la que operó durante décadas.
A diferencia del modelo tradicional que utilizaba mineral de hierro y altos hornos, la futura compañía empleará chatarra ferrosa como materia prima y hornos eléctricos para fabricar acero. Según las empresas, este sistema permite reducir significativamente las emisiones asociadas a la producción siderúrgica y posicionarse entre los procesos con menor huella de carbono a nivel global.
Según CAP, la transacción considera una valorización total de US$484 millones. Dentro de la estructura acordada, CAP recibirá US$130 millones entre participación accionaria del 15%, además de US$25 millones en efectivo y un pago contingente de US$42,5 millones adicionales. AZA, en tanto, asegura que aportará activos valorizados en US$354 millones, incluyendo sus plantas de Colina y Renca, además de su red nacional de recolección y procesamiento de chatarra.
Según AZA, la transacción es por US$130 millones, la cual contempla la activación de un laminador en AZA Huachipato, con una inversión del orden de US$20 millones, contemplando un monto total inicial de US$150 millones. El presidente de la compañía, Jorge Matetic, explicó que "proyectamos activar mejoras en el laminador de la planta AZA Huachipato hacia 2028, con una inversión del orden de US$20 millones y la generación de cerca de 200 empleos, junto con un impulso a proveedores y servicios asociados en la Región del Biobío".
“Esta inversión permitirá producir un acero verde chileno que emitirá cerca de 10 veces menos de CO2 que el promedio de la industria, gracias a chatarra reciclada y uso de energía limpia”, añadió.
Así, AZA tendrá el control de la futura compañía, con una participación del 85%. El acuerdo, en todo caso, considera la opción de que CAP aumente su participación hasta un 20% en la empresa combinada. Asimismo, en una primera etapa contará con un representante en el directorio, con la posibilidad de aumentar a dos en caso de concretarse su incremento en la propiedad.
Para concretar el acuerdo, Huachipato deberá reorganizar parte de sus activos. Entre ellos figuran la acería, dos laminadores y 91 hectáreas del complejo industrial de Talcahuano, equivalentes a cerca de una quinta parte del terreno total de la usina. Posteriormente, AZA adquirirá y fusionará la sociedad resultante.
El gerente general de Grupo CAP, Nicolás Burr, sostuvo que "esta asociación con un actor líder en la producción de acero sostenible como AZA va en línea con nuestra estrategia de impulsar asociaciones que pongan en valor nuestras capacidades, nos permitan rentabilizar nuestros activos y habiliten nuevas oportunidades de desarrollo".
El ejecutivo añadió que "este acuerdo combina de manera natural las capacidades de ambas compañías, integrando el proceso productivo de AZA con infraestructura estratégica ubicada en Huachipato", destacando además que la iniciativa representa una oportunidad para impulsar la actividad industrial, el desarrollo productivo y el empleo en la Región del Biobío.
El primer gran hito de la reconversión
El anuncio se produce en medio del proceso de transformación que CAP impulsa en Huachipato desde la paralización de las operaciones siderúrgicas en septiembre de 2024. La estrategia contempla convertir el recinto en un ecosistema compuesto por cuatro distritos: industrial, logístico-portuario, de innovación y de desarrollo inmobiliario.
La compañía ha señalado que busca atraer tanto proyectos propios como asociaciones con terceros para revitalizar el complejo y transformarlo nuevamente en un polo productivo para la región.
En ese contexto, Burr afirmó que "la asociación con AZA es el primer gran hito de este proceso de reconversión y el proyecto principal del distrito industrial, marcando un avance concreto en nuestra visión de largo plazo para consolidar nuevamente a Huachipato como un polo productivo relevante para la Región del Biobío y para el país".
Dos etapas y una inversión potencial de US$250 millones
La implementación del proyecto se desarrollará en dos fases. En una primera etapa, AZA utilizará la capacidad de laminación ya existente en Huachipato, con una producción estimada de 200 mil toneladas anuales.
Posteriormente, y dependiendo de las condiciones del mercado, las compañías evaluarán la construcción de una nueva acería eléctrica en Talcahuano, iniciativa que podría requerir inversiones cercanas a US$250 millones.
Además del componente industrial, el proyecto busca aprovechar ventajas logísticas relevantes. La idea es convertir a Huachipato en un centro de acopio de chatarra y distribución de productos para el sur del país, utilizando su infraestructura ferroviaria y su conexión portuaria.
La materialización definitiva de la operación dependerá del cumplimiento de diversas condiciones habituales para este tipo de transacciones, entre ellas la aprobación de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) y otros permisos regulatorios necesarios.