Un nuevo capítulo es el que este lunes tendrá la ciudad de Penco, en la Región del Biobío, y un proyecto que desde hace al menos una década intenta consolidarse: La extracción de tierras raras en la zona.
Y es que una propuesta, que contempla tres zonas de extracción y el inicio de la construcción para desarrollar la explotación en enero de 2027, se votará en la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva), días después de que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) aprobara el plan.
La decisión estará en manos del delegado presidencial del Biobío, Julio Anativia, y los seremis que forman parte de este organismo decisor: Medio Ambiente, Salud, Economía, Obras Públicas, Agricultura, Vivienda y Urbanismo, Energía, Minería, Desarrollo Social y Transportes y Telecomunicaciones.
El proyecto de tierras raras de Penco se remonta, al menos, a 2011, año en que se constituyó la sociedad REE UNO SpA, actual titular de la iniciativa. Desde 2016, la empresa ha impulsado diversas tramitaciones ambientales para desarrollar la explotación de tierras raras en los cerros de la comuna.
Tras la adquisición del proyecto por parte de Hochschild Mining -que compró el control de Biolantánidos, como se conocía entonces la iniciativa-, en 2021 la compañía realizó una escisión de sus activos de tierras raras y creó Aclara Resources, empresa que asumió su desarrollo y comenzó a cotizar en la Bolsa de Toronto. En 2024, REE UNO SpA ingresó una nueva versión de la iniciativa al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).
La cita, programada para mañana a las 16:00 horas, decidirá la eventual continuidad del proyecto, que tras un inicio de construcciones, espera desarrollarse durante nueve años, según el Informe Consolidado de la Evaluación Estudio de Impacto Ambiental.
Sin embargo, su continuidad confronta a autoridades regionales y representantes del sector privado, quienes avalan el impacto positivo que tendría esta operación minera, con distintas voces comunales y medioambientales, quienes insisten en que su eventual avance atentará contra la comunidad.
Los detalles del plan
Las tierras raras son un grupo de 15 elementos químicos de tipo 'Lantánidos' (además del Itrio y Escandio), útiles para fabricar tecnologías avanzadas como vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento energético y aerogeneradores. La planta del proyecto buscará procesar 3.100 toneladas húmedas anuales de concentrado, equivalentes a unas 1.700 toneladas secas.
El cronograma del proyecto contempla la construcción (enero 2027 a enero 2029), para movimiento de tierras, caminos y planta. La operación (enero 2029 a diciembre 2034), destinada a la extracción de arcillas, procesamiento continuo y producción. Y el cierre (enero 2035 a diciembre 2035), enfocado en la revegetación con especies nativas, desmontaje de equipos y restauración
La iniciativa se ubicaría próxima a Penco y Concepción, buscando ampliar la conectividad con el Camino Concepción-Penco, la Autopista del Itata y la Ruta a Cabrero y Florida. Sus áreas abarcan el Estero Penco, la planta de procesamiento, acopio de suelo vegetal, acopio de arcillas post proceso y las zonas de extracción Victoria Norte, Maite y Luna.
El cronograma del proyecto contempla tres etapas principales. En primer lugar, la construcción (enero 2027 a enero 2029), para movimiento de tierras, caminos y planta. Después, la operación (enero 2029 a diciembre 2034), destinada a la extracción de arcillas, procesamiento continuo y producción. Finalmente, el cierre (enero 2035 a diciembre 2035), enfocado en la revegetación con especies nativas, desmontaje de equipos y restauración.
La extracción iniciaría escarpando los primeros 30 cm de suelo orgánico para acumularlo en la zona de acopio. Luego, con palas mecánicas y camiones tolva, sin explosiones, chancado ni molienda, se extraerá la arcilla en bancos escalonados de unos 6 m de altura y hasta 30 m de profundidad, para luego separarla por intercambio iónico en la planta usando agua a pH 3 y sulfato de amonio.
El proceso quiere recircular el 95% del agua sin generar residuos líquidos, y el 5% perdido se reemplazaría con agua reciclada. Finalmente, en la etapa de cierre, la arcilla lavada y el suelo vegetal se devolverán a las zonas de extracción para ejecutar una restauración con especies nativas, lo que permitirá aportar más de 100 nuevas hectáreas de bosque nativo y biodiversidad.
El respaldo al proyecto
En los últimos días, autoridades han respaldado el proyecto, resaltando la recomendación del SEA. Por ejemplo, a juicio del gobernador regional Sergio Giacaman, el proyecto tendrá un impacto positivo para la Región, de acuerdo con el Diario El Sur.
Desde nuestra región podemos liderar la producción de los minerales del mañana con los más altos estándares globales
Álvaro Ananías, presidente CPC Biobío
La Cámara de la Producción y el Comercio Biobío (CPC Biobío) también ha llamado a dar luz verde a este proyecto a través de su presidente, Álvaro Ananías, quien ha insistido en que este tipo de planes sirven para dinamizar la economía.
"La recomendación favorable del SEA para el proyecto de tierras raras en Penco es una señal potente y largamente esperada por el sector productivo de nuestra zona y de muchas personas que hoy no tienen empleo en la comuna de Penco que esperan poder contar con un empleo de calidad que les pueda mejorar su calidad de vida. Por eso, como CPC Biobío valoramos que la institucionalidad ratifique técnicamente que esta iniciativa cumple de forma rigurosa con la normativa ambiental", sostuvo para el mismo medio.
"Este proyecto también posiciona a Biobío a la vanguardia de la minería del futuro, ya que estamos hablando de una actividad sostenible que coexiste con el entorno mediante y que nos convierte en un actor estratégico para la electromovilidad y la transición energética mundial. Con esto, demostramos que desde nuestra región podemos liderar la producción de los minerales del mañana con los más altos estándares globales", dice, además de destacar la empleabilidad, que adelanta serían más de 2.000 puestos de trabajo directos e indirectos.
"Nos puede dañar como comunidad"
Por otro lado, son voces comunales y activistas medioambientales quienes se resisten al proyecto, adelantando que ante una eventual aprobación, seguirán buscando frenar la iniciativa.
Las faenas mineras estarán a menos de dos kilómetros de las poblaciones más cercanas, donde hay centros de salud, escuelas o canchas (...) Además, hay tres zonas de extracción muy grandes, con remociones de tierras muy profundas, y zonas de disposición que podrían llevar en los inviernos a remociones de tierras muy grandes
Camila Arriagada, vocera de la campaña "Penco-Lirquén libre de minerías
Desde el municipio, el alcalde Rodrigo Vera dice que "existe una preocupación legítima respecto de los impactos acumulativos que una actividad industrial de esta magnitud podría generar en el territorio y en la percepción que visitantes e inversionistas tienen de Penco como un espacio para el turismo y el desarrollo sustentable. Como municipio seguiremos planteando estas observaciones por las vías institucionales correspondientes", enfatiza.
También, desde la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Penco, recalcan que no están contra el progreso, sino que "contra algo que nos pueda dañar como comunidad". Su presidente, Romualdo Sáez, señala que la operación que propone el proyecto pone en riesgo las napas subterráneas "que serán cortadas y que filtran por ahí".
Camila Arriagada, vocera de la campaña "Penco-Lirquén libre de minerías" -espacio conformado por diversas organizaciones territoriales y ambientales, la Cámara de Comercio, el gremio gastronómico y turístico de Penco, juntas vecinales y asociaciones campesinas, plantea que "las faenas mineras estarán a menos de dos kilómetros de las poblaciones más cercanas, donde hay centros de salud, escuelas o canchas (...) Además, hay tres zonas de extracción muy grandes, con remociones de tierras muy profundas, y zonas de disposición que podrían llevar en los inviernos a remociones de tierras muy grandes".
"Esperamos llegar hasta la última instancia, pues tenemos experiencias previas, como la oposición al proyecto 'Octopus', el Terminal GNL-Penco, el que fue aprobado en varias instancias, pero aún no se instala en nuestro territorio porque hicimos todo este trabajo de participar y la presión social", agrega.
Tras la votación de este lunes se abre un plazo de 30 días para que quienes participaron con observaciones en el proceso presenten un recurso de reclamación. De interponerse alguno, el Comité de Ministros tendrá 60 días para pronunciarse.
"No crean que este asunto muere si se aprueba el lunes", anticipa Saéz.