El Mercurio (referencial)
La industria de la construcción no quedó indiferente ante la iniciativa que anunció el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, sobre ampliar el plazo de la garantía de posventa para defectos de elementos constructivos o instalaciones de las viviendas nuevas. El cambio implicaría aumentar la responsabilidad de los desarrolladores desde cinco a 10 años, a través de un proyecto de ley. El ministro anticipó esa medida a "El Mercurio" en un artículo publicado ayer, donde también se reveló que el fisco destinó entre 2020 y 2025 cerca de US$ 80 millones para reparar más de nueve mil departamentos sociales, donde destacan fallas constructivas ligadas a filtraciones en tuberías de material PPR que conducen el agua. Justamente, esos desperfectos tienen como máximo una garantía de cinco años. Si bien gremios y empresas del rubro de la construcción afirmaron su compromiso con la calidad de las obras, anticiparon que si prospera dicho cambio normativo, se incrementaría el costo de los proyectos habitacionales.