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¿Realista o corrección forzada?: La lectura de economistas al sinceramiento fiscal de Hacienda

En su esperado decreto, el ministro Quiroz reconoció que no habrá equilibrio fiscal durante el actual Gobierno.

09 de Junio de 2026 | 22:21 | Por Martín Garretón, Emol.
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Luis Eduardo Escobar, Macarena García, Alejandro Weber y Cecilia Cifuentes.

El Mercurio
El Ministerio de Hacienda sinceró que no logrará cumplir una de sus promesas de campaña y uno de los grandes objetivos que se puso Jorge Quiroz al asumir en Teatinos 120 hace solo tres meses: lograr el equilibrio fiscal.

El esperado decreto de política fiscal presentado por el ministro este martes establece una reducción gradual del déficit estructural desde 2,6% del PIB este año hasta 1,5% en 2030.

La nueva meta que se puso Hacienda generó reacciones entre especialistas. Mientras algunos especialistas valoraron que se optara por una trayectoria más realista para reducir el déficit y recuperar credibilidad, otros cuestionaron que el ajuste llegue recién después de que las proyecciones iniciales demostraran ser inviables.

Hacienda también decidió mantener en 45% de PIB el límite prudencial de la deuda. "Las metas que planteamos hoy día son logrables y no responden exclusivamente a instrumentos de consolidación fiscal", dijo Quiroz. Así, resaltó que para cumplir dichas metas será clave recuperar el crecimiento económico, "proceso del cual tenemos plena confianza que va a ocurrir".

¿Metas más realistas o una corrección obligada?


La principal discusión entre los economistas se concentró en la postergación de la convergencia hacia el equilibrio fiscal y reemplazarla por una trayectoria gradual de reducción del déficit estructural.

Para Cecilia Cifuentes, economista y directora del Centro de Estudios Financieros del ESE Business School, "que se haya descartado alcanzar el equilibrio me parece que es realista. Era muy difícil hacer el ajuste fiscal de la magnitud que se hubiera requerido para llegar al equilibrio el año 2030", afirmó a Emol.

"Que se haya descartado alcanzar el equilibrio me parece que es realista. Era muy difícil hacer el ajuste fiscal de la magnitud que se hubiera requerido para llegar al equilibrio el año 2030"

Cecilia Cifuentes, economista y directora del Centro de Estudios Financieros del ESE Business School
"Es preferible tener metas menos exigentes pero más realistas, porque metas muy exigentes que no se cumplen dañan más la credibilidad fiscal que metas más realistas que se cumplen", subrayó.

Una visión similar expresó Macarena García, economista senior de Libertad y Desarrollo (LyD), quien destacó que la nueva senda considera un punto de partida más deteriorado de lo previsto. "Hasta dónde se puede reducir el déficit estructural en 2030 depende del punto de partida, el cual habría sido 3,1% del PIB en 2025 (considerando la nueva metodología), el cual fue mucha más deficitario que lo esperado", sostuvo.

Según García, "llegar a 1,5% en 2030 implica una reducción de 0,3% del PIB promedio por año. Es un compromiso realista dado que considera los menores ingresos de los primeros del proyecto de Reconstrucción".

Alejandro Weber, ex subsecretario de Hacienda y actual decano de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián, fue aún más enfático al respaldar la decisión del Ejecutivo. "El Gobierno ha decidido comprometer una trayectoria creíble, realista de reducción del déficit fiscal, que me parece oportuna, seria y razonable para recuperar la Credibilidad perdida en nuestra política fiscal", señaló.

Además, sostuvo que "estamos pasando del voluntarismo a la responsabilidad" y que las nuevas metas son más coherentes con la situación fiscal efectiva del país.

"El Gobierno ha decidido comprometer una trayectoria creíble, realista de reducción del déficit fiscal, que me parece oportuna, seria y razonable para recuperar la Credibilidad perdida en nuestra política fiscal"

Alejandro Weber, ex subsecretario de Hacienda
Desde una mirada distinta, Luis Eduardo Escobar, director de Fundación Chile 21, consideró que el cambio responde simplemente a una corrección inevitable.

"La realidad se impone por su propio peso. Las cuentas iniciales del gobierno eran poco realistas y ahora están obligados a corregirse. El problema es que las propuestas siguen siendo poco realistas", afirmó a Emol.

El peso de una situación fiscal más compleja


El ministro Quiroz justificó el cambio de metas señalando que la administración encontró ingresos sobreestimados, gastos no reconocidos y una situación fiscal más deteriorada que la prevista.

García estima que ese diagnóstico ayuda a explicar la gradualidad del ajuste.

"La velocidad del ajuste fiscal depende de cuál es el déficit inicial y cuál es final, y el inicial era peor a lo esperado. Para que la reducción del déficit se creíble y permanente en el tiempo, debe hacerse paulatinamente y sin forzar el ajuste en exceso", comentó.

Cifuentes coincide en que las condiciones fiscales heredadas dificultan alcanzar el equilibrio durante este período, aunque introduce un elemento técnico adicional.

"Sí, es un argumento que juega a favor de la dificultad de lograr la meta al final del período", señaló.

Sin embargo, recordó que parte de la mejora en las cifras también está relacionada con cambios metodológicos en la medición de los ingresos estructurales. "Por el cambio metodológico que se hizo en el cálculo de los ingresos estructurales, eso le generó una reducción del déficit estructural en torno a un punto".

Para la economista, la experiencia de los primeros meses de gobierno también permitió dimensionar que la meta inicial era demasiado ambiciosa. "La idea de llegar al equilibrio en 2030 y que una vez en el gobierno se dan cuenta que no es factible hacer el ajuste en la magnitud que se pensaba".

Weber, por su parte, atribuyó la situación actual a años de proyecciones excesivamente optimistas.

"Las metas definidas no son voluntaristas, son realistas, y se basan en una situación presente muy crítica. Llegamos a esto porque sistemáticamente se proyectaron ingresos que no existían se comprometieron gastos muy por sobre nuestra capacidad de recaudación".

Escobar, en cambio, sostuvo que las dificultades fiscales eran conocidas desde antes de la elección presidencial. "Eso le ha pasado a todos los recientes gobiernos. Pero creo que el actual gobierno se entusiasmó o rehusó considerar la realidad durante la campaña", afirmó.

La deuda fiscal como la principal ancla


Otro de los elementos que generó análisis fue la decisión de mantener el límite de deuda bruta en 45% del PIB para el mediano plazo.

Para García, esta definición es incluso más relevante que la propia meta de balance estructural. "Más importante que el balance estructural, es la meta de deuda de 45% en el mediano plazo (2029-2030), tal como lo establece la Ley de Responsabilidad Fiscal", sostuvo.

Agregó que "la mantención de la meta de deuda es una muy buena noticia ya que pone un ancla efectiva a la política fiscal".

Cifuentes destacó que "es un límite que sigue siendo prudente y yo creo que aquí más relevante que el límite en sí, lo complicado fue la trayectoria de la deuda", indicó.

Añadió que "más allá de en qué límite exactamente se estabiliza, nos hemos puesto de acuerdo en que ese límite sea 45% y en ese sentido es bueno respetarlo, pero más que el límite mismo, lo relevante es poder estabilizar el crecimiento de la deuda".

"Llama la atención que ahora el gobierno diga que respetará el límite de 45% por dos motivos. Primero, porque es poco probable que lo pueda observar. Segundo, porque durante la campaña dijeron que llegar a 50% no era un problema para el país"

Luis Eduardo Escobar, economista
Escobar manifestó dudas respecto de la capacidad del Gobierno para cumplir dicho compromiso. "Llama la atención que ahora el gobierno diga que respetará el límite de 45% por dos motivos. Primero, porque es poco probable que lo pueda observar. Segundo, porque durante la campaña dijeron que llegar a 50% no era un problema para el país", señaló.

Weber compartió la preocupación por la evolución de la deuda, aunque desde una perspectiva distinta. "El nivel prudente de deuda sirve como ancla para la regla fiscal, pero, en los hechos, las cifras nos muestran que ese límite -que hoy es del 45% del PIB- se superará el 2028", advirtió.

El crecimiento económico divide a los expertos


La principal diferencia entre los economistas aparece en torno al papel que jugará el crecimiento económico en el cumplimiento de las metas anunciadas por Hacienda.

García destacó que "el ministro (Quiroz) comprometió que, en caso de que los ingresos no avancen como se espera, habrá medidas adicionales para alcanzar estas metas", afirmó.

"Lo interesante a destacar es que el ministro comprometió que, en caso de que los ingresos no avancen como se espera, habrá medidas adicionales para alcanzar estas metas"

Macarena García, economista senior LyD
Cifuentes señaló que la estrategia parece descansar en una combinación entre crecimiento y contención del gasto. "Aquí probablemente se está buscando una combinación de ambos, de mayor crecimiento junto con menor crecimiento del gasto", sostuvo.

Sin embargo, advirtió que la exigencia del ajuste fiscal será particularmente intensa durante el próximo año. "Lo que sí se ve como muy complejo el ajuste fiscal al que el gobierno se está comprometiendo para el año 2027. Casi todo el ajuste del periodo se va a realizar el próximo año y esa es una meta que parece bien exigente".

Weber defendió los supuestos de crecimiento utilizados por Hacienda y aseguró que son alcanzables. "Los supuestos de crecimiento tras la ley de reconstrucción son conservadores, en torno al 2,6%. Eso es completamente realista de lograr", señaló.

Aun así, recalcó que el cumplimiento de las metas dependerá también de una reducción sostenida del gasto público y de futuras leyes de Presupuestos consistentes con esa trayectoria.

Escobar, por el contrario, considera que la principal debilidad del plan está precisamente en la confianza depositada en una aceleración de la actividad económica. "Lo menos realista que tienen y han tenido los planes fiscales del gobierno son sus esperanzas de que la reducción tributaria acelere significativamente la tasa de crecimiento. Ese es la talón de Aquiles de su propuesta", afirmó.

Según el economista, "el crecimiento adicional, siendo realista, no alcanza para financiar el costo fiscal de sus propuestas", por lo que el cumplimiento de las nuevas metas seguirá siendo uno de los principales desafíos para la administración en los años que vienen.
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