Las esperadas indicaciones al proyecto de Sala Cuna Universal que presentó este lunes el Presidente José Antonio Kast desde La Moneda llegaron con el respaldo del mundo gremial y empresarial. Pero ese apoyo vino con letra chica: la reforma elimina una barrera histórica a la contratación femenina —coinciden los actores—, aunque por sí sola no resolverá el problema de fondo.
Chile acumula 40 meses con desempleo sobre el 8% y la tasa de desocupación femenina llegó a 10,5% en el trimestre febrero-abril, el peor registro desde la crisis del covid-19 en 2021. En ese contexto, el gobierno presentó un diseño que busca universalizar el beneficio de forma gradual en cuatro años, sin agregar costos nuevos a los empleadores y con garantía fiscal en caso de insuficiencia del fondo.
La recepción fue positiva.
La Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) valoró que el proyecto avance "eliminando una barrera que por años ha afectado la contratación de mujeres" y destacó que la propuesta no establezca nuevos costos ni aumente las cargas laborales.
Con todo, la organización advirtió que queda pendiente conocer los detalles del financiamiento y pidió "un diseño que permita que sea sostenible en el tiempo".
Desde la Cámara Nacional de Comercio (CNC), su presidente José Pakomio , expuso que "la sala cuna universal puede contribuir a mejorar la conciliación laboral y familiar y reducir barreras a la contratación femenina, pero por sí sola no garantiza una disminución del desempleo de las mujeres".
Pakomio también apuntó a la disponibilidad real de establecimientos. "El problema no es solo quién financia el beneficio, sino si la sala cuna existe, si tiene cupos y si funciona en horarios compatibles con la realidad laboral", advirtió, con especial énfasis en zonas extremas y alejadas.
En la misma línea, Francisca Jünemann, presidenta ejecutiva de ChileMujeres, sostuvo que "ninguna ley por sí sola soluciona el problema del desempleo femenino, pero es la primera reforma y la más importante porque termina con una barrera a la contratación de mujeres".
La dirigente agregó que el país necesita también crecimiento, destrabar permisos de inversión y fortalecer la adaptabilidad laboral dentro del marco legal vigente.
Comunidad Mujer también valoró positivamente la reactivación del proyecto y llamó a tramitarlo con urgencia. "Las indicaciones sustitutivas apuntan a modificar una normativa que durante décadas ha operado como freno estructural al empleo femenino", señalaron, en un contexto que calificaron de desempleo femenino récord. Su presidenta, Magdalena Browne, urgió que "la tramitación parlamentaria sea expedita, aprovechando este impulso para avanzar en la dirección que Chile necesita".
"Ninguna ley por sí sola soluciona el problema del desempleo femenino, pero es la primera reforma y la más importante".
Francisca Jünemann
En tanto, la economista y exsubsecretaria de la Mujer en el gobierno de Piñera II,
María José Abud, calificó a El Mercurio la presentación de las indicaciones como "una gran noticia" y destacó que la propuesta construye sobre el trabajo de las dos administraciones anteriores, en particular la creación de un fondo financiado por cotizaciones del empleador y la participación de salas cunas públicas y privadas bajo estándares de calidad del Ministerio de Educación.
Desde las pymes, el presidente de la Multigremial Nacional, Juan Pablo Swett, afirmó que las indicaciones "corrigen e incorporan todos los puntos por los cuales las pymes exigimos frenar el proyecto anterior", y afirmó que versiones previas de la iniciativa podían terminar discriminando aún más a las mujeres.
Aun así, Swett advirtió que sus representados estarán atentos a la redacción final, especialmente en la interacción del beneficio con otros programas como Chile Crece Contigo, y apuntó a uno de los problemas de fondo: "No sacamos nada con avanzar en este proyecto si las madres no confían en las salas cunas disponibles ni perciben una educación de calidad para sus hijos".