Las acciones de SpaceX sacaron un positivo saldo en su primera semana de cotización bursátil, pese a un accidentado miércoles y jueves que demostró que la mayor apertura bursátil de la historia no era inmune a la volatilidad bursátil que suele afectar a las grandes empresas tras su salida a bolsa.
La compañía de cohetes, satélites e inteligencia artificial de Elon Musk cayó 3,6% en Wall Street ayer jueves —el último día de cotizaciones en el mercado estadounidense producto del feriado de este viernes—, acumulando un descenso de 8,3% en dos sesiones. De todas formas, la firma finalizó su primera semana de cotización como empresa público un 37% por encima del precio récord de US$135 de su oferta pública inicial.
La capitalización total de la compañía cerró la semana en US$2,4 billones, lo que la convierte en la sexta empresa más grande del mundo.
Según Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, "la primera semana de SpaceX fue excepcional, tanto por el retorno como por la escala desde la que partió", e hizo un ejercicio comparativo respecto al debut bursátil de las llamadas "Siete Magníficas".
"Usando la comparación al quinto día, la acción subió 37% desde el precio de oferta, quedando solo por detrás de Nvidia, que avanzó 66,1% en sus primeras cinco sesiones, y por encima de Microsoft, Google y Apple en sus respectivos debuts", señaló.
"La comparación con Amazon, Tesla y Meta también es importante porque esas compañías registraron retornos negativos en su primera semana y terminaron convirtiéndose en grandes historias de creación de valor", agregó.
Por eso —continuó— "el desempeño inicial de SpaceX no debe leerse como garantía de liderazgo permanente, sino como una señal de un apetito extraordinario por una compañía que el mercado está tratando desde el primer día como parte del grupo de la élite tecnológica global".
Desde ahora, la exigencia es mucho mayor y para sostener su posición, "la compañía tendrá que demostrar que su ventaja tecnológica puede traducirse en flujo de caja, márgenes y retorno sobre capital, porque el mercado ya no la está valorando como promesa emergente, sino como líder global".
Revisa cómo fue el debut bursátil de las "Siete Magníficas":