El Mundial de Fútbol comenzó a sentirse fuera de la cancha y también lejos de Estados Unidos.
En Chile, el rubro turístico acusa que el torneo ha incidido en una menor llegada de visitantes extranjeros durante las vacaciones de invierno, principalmente desde Brasil y Argentina, dos de los mercados más relevantes para la industria local.
El fenómeno se da en medio de una temporada que ya venía bajo presión por el menor flujo de turistas internacionales y que ahora suma otro golpe,
la falta de nieve en los centros de ski de la zona central, lo que ha impactado directamente en la hotelería asociada a Santiago y la cordillera.
Desde Hoteleros de Chile advierten que el inicio de las vacaciones de invierno ha estado por debajo de lo esperado. Alberto Pirola, presidente del gremio, señaló a Emol que "en esta primera semana de las vacaciones de invierno hemos registrado una ocupación aproximadamente un 17% inferior a la de años anteriores".
"La mayor caída se ha producido en la ciudad de Santiago, donde la baja supera el 27%, principalmente por la falta de nieve en los centros de ski", afirmó Pirola. Según explicó, incluso "se han registrado devoluciones de dinero, ya que algunas reservas no pudieron concretarse debido a las condiciones climáticas", afectando tanto a los centros de ski como a la hotelería vinculada a esos destinos.
El Mundial desvía turistas
El diagnóstico del sector apunta a que el Mundial ha alterado las decisiones de viaje de parte importante de los turistas sudamericanos.
Con Brasil y Argentina compitiendo en el torneo, aficionados que en otras temporadas podían optar por viajar a Chile han privilegiado acompañar a sus selecciones o destinar recursos al certamen.
Según publicó El Mercurio, Mónica Zalaquett, presidenta ejecutiva de Fedetur, sostuvo que el Mundial "ha desviado parte de la demanda brasileña hacia Estados Unidos, lo que incide en la llegada de visitantes a Chile esta temporada". En esa línea, agregó que "de no mediar este factor, esperaríamos que el mercado brasileño mostrara un mejor desempeño".
Las proyecciones del gremio muestran el ajuste. Fedetur estima la llegada de unos 235.000 turistas internacionales en junio y 388.000 en julio. Para Brasil se proyecta una baja de 7% en junio-julio respecto de 2025, mientras que para Argentina la merma estimada llega a 43%.
Hernán Passalacqua, director ejecutivo de Fitzroy, también apuntó al efecto del torneo, a El Mercurio, señaló que "todo el foco de los brasileños y argentinos está en el Mundial y eso desvía los recursos a ese evento". El ejecutivo añadió que este comportamiento se suma a un año más débil para el turismo receptivo, con una caída de 20% entre enero y abril, asociada también a factores como el alza en los tickets aéreos.
En el caso de Argentina, sin embargo, el impacto del Mundial se mezcla con un fenómeno más estructura, el fin del boom del turismo de compras. Lorena Arriagada, secretaria general de Achet, dijo que la baja "pronunciada" de visitantes argentinos se explica "por el fin del impulso que tuvo el llamado turismo de compras en años previos, asociado a una diferencia cambiaria que hacía atractivo viajar a Chile".
Zalaquett también matizó ese punto y sostuvo al citado medio que, para los argentinos, "el efecto del Mundial es secundario", ya que responde a "un fenómeno más sostenido en el tiempo, vinculado a la menor competitividad del turismo de compras frente a la situación cambiaria y de costos del país vecino".