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Del índice Big Mac mundial al termómetro "Líder" de Quiroz: Las mediciones alternativas de precios al debate

El ministro de Hacienda contrastó el alza de 4,5% que registró el pan en el IPC de junio con el valor observado en una cadena de supermercados.

10 de Julio de 2026 | 12:29 | Por José Tomás Guzmán, Emol.
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El Mercurio
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación nula durante junio, con lo que la inflación acumuló un alza de 2,8% en lo que va del año y de 4,3% en doce meses.

Sin embargo, el resultado general escondió importantes movimientos al interior de la canasta. Una de las principales presiones provino del grupo de los cereales, que aumentó 3,0%, mientras que el pan anotó un incremento mensual de 4,5%, transformándose en uno de los productos con mayor incidencia positiva.

Consultado sobre la variación del pan, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, recurrió a una medición más cotidiana, el precio de la hallulla y la marraqueta en la cadena de supermercados Líder, de Walmart.

"El precio del pan está a $2.090 la hallulla y la marraqueta en el Líder. He seguido viendo el precio del pan todas las semanas, ¿y sabe a cuánto está el precio del pan hoy día? A $2.090", señaló.

El secretario de Estado sostuvo que el valor se mantiene en ese nivel desde marzo y recordó que, mientras el pan bajó cerca de 4% el mes anterior, en junio subió 4,5% según el INE. "En promedio, el precio del pan desde enero a la fecha ha subido menos de 1%", afirmó.

La referencia abrió el debate respecto del valor que pueden tener las mediciones alternativas o informales de precios para explicar la inflación y el costo de vida. Una discusión que recuerda al conocido índice Big Mac, creado por la revista The Economist durante la década del 80 para comparar el poder adquisitivo de las monedas a partir del precio de un producto estandarizado en distintos países.

Un "índice marraqueta"


El economista y académico de la Universidad de Chile, Jorge Berríos explicó que el índice Big Mac no fue concebido como una medición de inflación, sino como una herramienta para observar la valoración o devaluación relativa de las monedas.

Su utilidad, señaló, radica en que compara un producto con características y procesos relativamente similares en distintos mercados.

En esa línea, sostuvo que una referencia basada en el pan puede tener valor para acercar la discusión económica a la experiencia diaria de los hogares.

"Yo creo que es bueno, porque así la gente entiende más lo que le pasa en el día a día. Si tuviera que crear un índice aquí en Chile, crearía el índice de la marraqueta", afirmó.

"El índice marraqueta reflejaría un producto estándar que consume toda la familia chilena, en todo nivel y en todas partes del país."

Jorge Berríos, economista

Pues, a juicio de Berríos, el pan posee la ventaja de ser un producto ampliamente consumido, transversal a distintos niveles socioeconómicos y presente en gran parte del país. "El índice marraqueta reflejaría un producto estándar que consume toda la familia chilena, en todo nivel y en todas partes del país", planteó.

Con todo, el académico defendió la representatividad del IPC y recalcó que su canasta es actualizada periódicamente para incorporar los cambios en los patrones de consumo. También recordó que existen otras mediciones oficiales utilizadas en ámbitos específicos, como los índices asociados a los costos del transporte y a los precios de los productores industriales.

Una referencia parcial


Más cauta se mostró la economista y docente de Faro UDD, Liviana Véjar, quien reconoció que estas mediciones pueden tener valor pedagógico y comunicacional, al mostrar de manera sencilla cómo se percibe la inflación en la vida cotidiana.

Sin embargo, advirtió que observar el precio de un producto en una sola cadena no permite representar la realidad del mercado nacional.

En el caso del denominado "termómetro Líder", señaló que el análisis queda condicionado por la estructura comercial de un supermercado que cuenta con ventajas competitivas y capacidad de abastecimiento a escala mundial, lo que puede permitirle ofrecer precios más bajos que otros actores del retail.

"No por eso es una medición que refleje los verdaderos precios de los bienes y servicios que se ofrecen en todo el territorio nacional", afirmó.

Véjar agregó que este tipo de referencias pueden complementar el análisis, pero no deben confundirse con una medición formal del costo de vida ni utilizarse como base para proyectar la inflación o diseñar políticas económicas.

"Son señales parciales, útiles para complementar el análisis, no para sustituir al IPC ni para diseñar política económica sobre la base de uno o pocos precios", sostuvo.

Por su parte, el académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes Javier Mella coincidió en que el índice Big Mac permite explicar de manera sencilla ciertos fenómenos económicos, pero aclaró que no constituye una medida inflacionaria.

"Es una medida de paridad de poder de compra. La idea es medir informalmente, mediante un único producto que se vende en múltiples mercados, y permitir un cálculo más sencillo que comparar el costo de una canasta de productos más representativa", explicó.
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