La Región Metropolitana concentra 912.958 hogares arrendatarios, con una edad promedio de 42,8 años entre sus jefes de hogar y una alta presencia de población migrante: el 30,7% de esos hogares está encabezado por una persona extranjera.
Así lo revela un análisis de la proptech Inciti, elaborado a partir de datos de la Encuesta CASEN 2024 y del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), que retrata a un mercado del arriendo cada vez más masivo y diverso, y que además pone en duda el real alcance del Subsidio de Arriendo en su edición 2026.
"El arriendo dejó de ser una solución transitoria para convertirse en una condición permanente para muchas familias. Vemos hogares jóvenes, familias monoparentales, adultos mayores y también una importante participación de población migrante que dependen de este mercado para acceder a una vivienda", explica
Nicolás Herrera, CEO de Inciti.
La comuna de Santiago concentra el mayor número de arrendatarios del país, con 171.283 hogares, seguida por Las Condes (62.386), Ñuñoa (53.291), Estación Central (46.148), Maipú (41.476), Providencia (41.384), Puente Alto (38.976), Independencia (35.102), La Florida (34.871) y San Miguel (27.897).
El arriendo promedio en la Región Metropolitana se sitúa en $426.178 mensuales.
La presencia de arrendatarios extranjeros varía fuertemente según la comuna. En Independencia, los jefes de hogar extranjeros representan el 63,1% de los arrendatarios; en Estación Central, el 55,2%, y en Santiago, el 47,5%, lo que refleja una alta concentración de población migrante en el mercado del arriendo de esas zonas.
Un subsidio que no alcanza
Con más de 1,7 millones de hogares que viven en arriendo en Chile, el Subsidio de Arriendo 2026 beneficiará a 8.450 familias, equivalente a cerca del 0,5% del universo nacional de arrendatarios, según el mismo análisis.
El llamado de este año contempla un subsidio de hasta 170 UF y, para la Región Metropolitana, permite acceder a viviendas con arriendos de hasta 13 UF.
"Estamos frente a un beneficio que tiene un impacto social importante para quienes lo reciben, pero que, por su cobertura, no modificará la dinámica del mercado de arriendos. El desafío habitacional hoy es mucho más amplio: el arriendo se ha transformado en la principal puerta de entrada a la vivienda para miles de familias que no pueden acceder a un crédito hipotecario", afirma Herrera.
El estudio advierte, además, que la cantidad de arrendatarios de una comuna no necesariamente determina dónde el subsidio tendrá mayor efecto. "Hay comunas con una enorme cantidad de hogares arrendatarios, pero donde el beneficio tendrá una aplicación limitada porque los valores promedio de arriendo superan ampliamente los topes del programa. Es el caso de Las Condes, Providencia o Ñuñoa, donde los arriendos promedio fluctúan entre los $613 mil y $785 mil mensuales, muy por encima del límite permitido", señala.
De acuerdo con Inciti, las comunas donde el subsidio podría tener una mayor utilización efectiva son Santiago, Estación Central, Maipú, Puente Alto e Independencia, donde los arriendos promedio se ubican entre $298 mil y $389 mil, un rango más compatible con los requisitos del programa.
El desafío de encontrar vivienda
Para Inciti, el principal obstáculo para los beneficiarios del subsidio no será obtenerlo, sino poder usarlo. "El éxito del subsidio no depende solamente de adjudicarlo. También depende de que exista oferta disponible dentro del rango permitido. Hoy vemos una brecha importante entre el diseño del beneficio y las condiciones reales del mercado, especialmente en sectores de mayor demanda de la Región Metropolitana", sostiene Herrera.
La experiencia de programas anteriores respalda esa advertencia. "La experiencia del DS52 demuestra que muchas familias obtienen el subsidio, pero posteriormente no logran utilizarlo porque simplemente no encuentran una vivienda compatible. El desafío ya no es solo ampliar la cobertura, sino también aumentar la oferta disponible para que el beneficio pueda transformarse efectivamente en una solución habitacional", concluye el CEO de Inciti.