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La "doctrina Oddó": El abogado detrás del nuevo estilo que toma forma en la Dirección del Trabajo

Se trata de David Oddó, quien regresó a la DT con Kast y en pocos meses comenzó a imponer su sello.

11 de Julio de 2026 | 07:13 | Redactado por José Tomás Guzmán, Emol.
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Lleva menos de cuatro meses en el cargo, pero David Oddó (44) ya tiene doctrina propia.

Así, entre comillas, es como algunos especialistas en derecho laboral bautizaron la seguidilla de dictámenes con los que el director del Trabajo ha ido revirtiendo criterios de la administración anterior.

Esta semana, esa "doctrina Oddó" sumó un nuevo capítulo, con la negociación colectiva como protagonista.

El dictamen que instaló a Oddó en la conversación de esta semana echó por tierra un criterio de noviembre de 2025, fijado por el entonces director subrogante Sergio Santibáñez, quien había autorizado inscribir como "acuerdo colectivo atípico" un documento marco suscrito entre la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) y la Asociación Gremial de Empresarios para la Minería (Agema), con Codelco de por medio.

Ese acuerdo fijaba pisos salariales y beneficios para los trabajadores contratistas del cobre, y su incumplimiento incluso podía ser interpretado como un atentado contra la libertad sindical. Oddó, a petición de Agema, resolvió que la DT no tiene atribuciones para crear la categoría de "acuerdo atípico" —que no existe en la ley— y que cualquier incumplimiento deberá dirimirse en tribunales, no ante la Inspección del Trabajo.

No obstante, este dictamen no es un hecho aislado.

Se trata del segundo pronunciamiento de su gestión en la misma línea. El primero, conocido el 23 de junio, ya había sentado un precedente respecto de una práctica habitual en sindicatos de grandes empresas.

Se trata de trabajadores que se desafiliaban de una organización —mientras seguían sujetos a un instrumento colectivo vigente— para sumarse a otro sindicato que recién iniciaba una negociación, buscando así acceder anticipadamente a nuevos beneficios. La DT zanjó entonces que quien se desafilia sigue sujeto al instrumento colectivo de su antiguo sindicato hasta que este venza, debe continuar pagando la cuota completa y no puede participar en la negociación del nuevo sindicato hasta que expire el convenio anterior.

Ese antecedente, sumado al pronunciamiento de esta semana, llevó a algunos especialistas a hablar de una "doctrina Oddó".

A ello se agregan, más atrás en el tiempo, dos dictámenes emitidos en abril sobre la ley de 40 horas: uno referido a cómo debe implementarse la rebaja de 44 a 42 horas cuando no existe acuerdo entre la empresa y los trabajadores, y otro que flexibilizó el criterio para excluir a ciertos cargos del límite de jornada establecido en el artículo 22.

El hombre detrás de los dictámenes


Oddó es abogado de la Universidad Católica y magíster en Derecho Laboral de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Comenzó su carrera en el estudio Asesorías Pimentel, entre 2009 y 2014, donde representó en tribunales a empresas como AFP Capital y VTR. Luego pasó a la auditora EY como gerente senior de Consultoría Legal de Personas, donde su jefe era Mauricio Peñaloza.

Cuando Peñaloza fue nombrado director del Trabajo durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, en marzo de 2018, lo llevó consigo. Oddó ingresó primero como jefe de asesores y luego asumió como jefe del Departamento Jurídico y Fiscal de la DT —el área encargada de redactar los dictámenes—, cargo adscrito al sistema de Alta Dirección Pública.

Salió del organismo en 2020, cuando Peñaloza renunció tras un error en las cifras de despidos. Después de dejar la DT, ambos fundaron una consultora laboral.

Su regreso a la institución, durante el gobierno de José Antonio Kast, se produjo mediante la denominada "bala de plata", el mecanismo que permite al Presidente omitir el concurso de Alta Dirección Pública en hasta 12 cargos del Estado. Además, Oddó fue uno de los redactores del plan laboral de la campaña de Kast, denominado "Más y Mejor Trabajo".

Algunos episodios


Está casado y tiene tres hijos, quienes lo conocen lo describen como un hombre "mateo", lector y fanático de la historia y del fútbol, que además no pierde ocasión de reunirse a jugar con colegas y amigos.

Incluso, su tesis de pregrado, dato que pocos recuerdan, se tituló "Estatuto Laboral de los Futbolistas Profesionales y Derechos del Deporte" —un guiño temprano a su afición por el deporte rey—.

Hay un episodio interesante que resaltó en sus redes sociales.

En plena campaña presidencial, cuando todavía no era funcionario de gobierno, Oddó salió públicamente a defender a la entonces candidata del Partido Comunista, Jeannette Jara —rival política de quien terminaría convirtiéndose en su jefe—, frente a las críticas de la actual subsecretaria de Previsión Social, Elisa Cabezón, al programa laboral de Jara.

En concreto, cuando Cabezón era directora de Evidencia del think tank Pivotes, envió una carta a El Mercurio en la que cuestionó que la exministra Jara no incluyera en su programa medidas para reactivar el empleo y respaldara iniciativas como la negociación colectiva ramal.

"Elisa, tu trabajo ha sido siempre un aporte muy valioso al debate sobre empleo y política pública. Has logrado instalar con fuerza temas que merecen atención, y eso se agradece. Pero en esta carta me llama la atención el giro que tomas", planteó el abogado en LinkedIn.

"Responsabilizar indirectamente a una figura —en este caso, a la exministra— por el aumento del desempleo me parece una simplificación de un fenómeno estructural y multicausal."

David Oddó, director del trabajo

"Las cifras del mercado laboral son, sin duda, preocupantes, pero responsabilizar indirectamente a una figura —en este caso, a la exministra— por el aumento del desempleo me parece una simplificación de un fenómeno estructural y multicausal. Factores como el crecimiento económico, la política monetaria, la informalidad y el contexto internacional también inciden de forma determinante", sostuvo.

Respecto de la negociación ramal, Oddó señaló que, pese a estar en contra, "su impacto en el empleo no es tan directo ni uniforme como a veces se plantea. Hay evidencia mixta y experiencias comparadas que muestran efectos diversos según el diseño y la implementación", puntualizó.

La discusión con Cabezón se repitió en agosto pasado, cuando ella, aludiendo a que Chile exigía los mayores montos de indemnización por años de servicio de la OCDE, propuso rediseñar el sistema, pues, a su juicio, dañaba la creación de empleos de calidad, reducía la contratación, impedía la movilidad y presionaba los salarios a la baja.

Oddó respondió que su análisis requería "más rigor y realismo", ya que no contextualizaba adecuadamente el marco de la OCDE ni demostraba que el sistema redujera los contratos indefinidos. Recordó que la baja movilidad laboral "también responde a factores culturales, educativos y a la limitada oferta de empleos de calidad, no solo al costo del despido", y acusó que su evaluación "contiene un error importante: no todo término de contrato genera derecho a indemnización, lo que relativiza el impacto que se le atribuye".

También respondió, por la misma vía, al exministro de Economía del segundo gobierno de Sebastián Piñera, José Ramón Valente, quien planteó que el principal atributo de Japón no era su cultura popular, sino la seguridad, el orden y la tranquilidad con que viven sus habitantes. Valente sostuvo que Chile debía observar las instituciones y valores que sustentan ese modelo para recuperar una mejor calidad de vida.

Ante ese planteamiento, Oddó señaló que el país asiático tenía muchas características admirables. Sin embargo, llamó a "no idealizar en exceso ni caer en comparaciones demasiado absolutas".

"Japón también enfrenta problemas complejos —como el envejecimiento de la población, el aislamiento social severo en algunos grupos y los altos niveles de presión laboral— que muchas veces no son tan visibles para el visitante. En cuanto a Chile, nuestras dificultades en materia de seguridad tienen raíces históricas, sociales y culturales profundas, y no se resuelven solo mirando al exterior, sino fortaleciendo nuestras propias instituciones, políticas públicas y cultura cívica", afirmó.

Cerró señalando que observar otras realidades con apertura era valioso, pero que "más valioso aún es hacerlo con sentido crítico, entendiendo que los modelos no se trasplantan, sino que se adaptan. Ojalá podamos tener ese debate con más profundidad".

La recepción que tuvo


El empresariado ha recibido favorablemente el giro que ha dado la DT de la mano de Oddó.

José Pakomio, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, valoró que los dictámenes relativos a la ley de 40 horas volvieran a un "respeto estricto de la ley" y destacó que la autoridad recogiera las dificultades generadas por las interpretaciones anteriores.

El exdirector del Trabajo Marcelo Albornoz apuntó en la misma dirección, señalando que calificar como instrumento colectivo un acuerdo que no cumple con los requisitos legales excede las atribuciones del director del Trabajo.

Desde la vereda sindical, la lectura ha sido distinta. Karen González, encargada del ramal del Comercio de la CUT, calificó los dictámenes sobre la ley de 40 horas como una forma de reducir, por la vía administrativa, el universo de trabajadores con derecho a una jornada limitada.

En tanto, el presidente de la CUT, José Manuel Díaz, adoptó una postura más moderada. Señaló a Emol que la relación institucional con la actual DT ha sido "seria, respetuosa y de diálogo permanente", aunque no siempre exista consenso respecto de sus criterios.

"Valoramos la disposición de su director para generar espacios de conversación con las organizaciones sindicales, porque, aun cuando no siempre exista consenso, creemos que el diálogo social y el respeto entre las instituciones son el mejor camino para construir acuerdos y fortalecer la institucionalidad laboral en beneficio de las y los trabajadores", indicó.