La Asociación de Contratistas Forestales (Acoforag) advirtió que la actividad del sector atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años, marcado por el aumento del desempleo, la persistencia de la violencia en la Macrozona Sur y un escenario internacional que continúa debilitando las exportaciones del rubro.
Su gerente, René Muñoz, sostuvo que la profundidad de la "crisis" dependerá de las medidas que adopte el Gobierno para reforzar la seguridad, fortalecer la institucionalidad y apoyar al sector.
Según explicó a Emol, el deterioro del empleo ya comienza a reflejarse en las comunas cuya economía depende de la actividad forestal. "La magnitud del problema es la advertencia de los territorios, es decir, los alcaldes. Ellos están viendo que sus indicadores de empleabilidad se caen", afirmó.
Agregó que "la profundidad de la crisis se verá aumentada o disminuida, dependiendo de las medidas que adopte el Gobierno en función de apoyos directos, mejoras en la institucionalidad y presencia del Estado en las regiones".
Críticas a la respuesta del Estado
Muñoz también cuestionó la respuesta de las autoridades frente a los atentados que han afectado al sector durante la última década. De acuerdo con Acoforag, los contratistas forestales han sufrido 528 ataques incendiarios en la Macrozona Sur, de los cuales solo cinco han sido esclarecidos.
"De los 528 atentados terroristas a contratistas forestales en la Macrozona Sur, las cifras nos indican que solo se han aclarado 5 de ellos, es decir, con un 0,9% de eficacia del Estado no podemos hablar de resultados positivos", señaló.
En esa línea, aseguró que "el Estado le ha fallado a la Macrozona Sur" y sostuvo que desde hace casi tres décadas no existen las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de las inversiones y del trabajo en la zona. Asimismo, atribuyó parte del problema al centralismo, indicando que "el carácter centralista de la administración del Estado impide que este gran problema de violencia (...) tenga una solución real".
Incertidumbre por el mercado internacional
A las dificultades internas se suma un complejo escenario externo. Muñoz indicó que la industria sigue expuesta a la baja de los precios internacionales y a los efectos de los conflictos geopolíticos, factores que, a su juicio, seguirán condicionando la actividad.
Además, manifestó preocupación por el gravamen de 12,5% aplicado por Estados Unidos a determinadas exportaciones forestales chilenas, actualmente en proceso de apelación.
"Creemos que de concretarse ese gravamen las noticias serían muy malas para nosotros, ya que elevará el costo de venta de los productos y con ello seremos menos competitivos en el exterior", advirtió, agregando que "más difícil será buscar otros mercados, dado lo deprimido que se encuentra el mercado internacional".
Las medidas que plantea el sector
Consultado sobre las acciones que considera prioritarias para revertir el escenario, Muñoz afirmó que la actividad forestal requiere políticas de largo plazo, ya que los ciclos productivos se extienden entre 12 y 22 años.
Entre las principales demandas mencionó reforzar la seguridad en la Macrozona Sur. "Seguridad y un Estado presente en la Macrozona Sur, que funcionen las instituciones y el Estado de derecho", planteó.
También propuso crear una nueva institucionalidad que incentive la forestación y reforestación para recuperar el patrimonio forestal y generar empleo, además de impulsar una política pública que fomente el uso de la madera en infraestructura pública y promover un manejo sustentable del bosque nativo.