Joyvio definió el camino que seguirá tras el fallo adverso de la Corte de Apelaciones de Santiago en el marco del caso Australis. La compañía china presentó una solicitud ante el Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio de Santiago (CAM) para reiniciar el proceso arbitral contra el empresario chileno Isidoro Quiroga.
El 24 de junio pasado, el tribunal de alzada, en un fallo inédito, anuló el laudo que obligaba a Quiroga a pagar cerca de US$300 millones a Joyvio —actual matriz de Australis— en medio del conflicto que viven las partes por la venta de la salmonera en 2019 por US$921 millones.
Tras ello, Joyvio descartó recurrir a la Corte Suprema y
decidió activar un nuevo proceso arbitral. Conocedores de este tipo de procesos señalan que la estrategia de la firma china descansa en el argumento de que la Corte de Apelaciones anuló la sentencia arbitral, pero no el proceso arbitral en sí.
Así, la compañía solicitó al CAM nombrar un nuevo tribunal arbitral que deberá resolver el fondo de la disputa. El centro de arbitraje acogió la solicitud y solicitó a Inversiones Benjamín —el holding de Quiroga— a presentar a su coárbitro antes del 3 de agosto.
Fuentes cercanas al caso señalaron a Emol que Joyvio ya propuso a su árbitro: la abogada Sabina Sacco, quien cuenta con amplia experiencia en arbitrajes de inversiones, pasado en la firma White & Case y un máster en derecho de la Universidad de Harvard.
El equipo legal de la firma asiática también se reforzó. A los abogados Alberto Eguiguren y Jorge Bofill, quienes coordinan la estrategia, y a Sebastián Oddó y Carolina Alcalde, que conducen el arbitraje, se sumó Cristián Conejero, socio del estudio Cuatrecasas. El equipo mantiene además la asistencia de la oficina AZ, aunque Gabriel Zaliasnik ya no forma parte de la defensa, dado que asumió como embajador de Chile en Israel.
El caso
El origen del conflicto se remonta a 2019, cuando Joyvio adquirió Australis a Quiroga por unos US$921 millones. La firma china alegó posteriormente que el empresario le ocultó que la salmonera operaba en sobreproducción —produciendo significativamente más salmón del autorizado—, lo que habría inflado artificialmente su valor y expuesto a Joyvio a millonarias multas ambientales.
Bajo esa acusación, recurrió al CAM exigiendo la anulación del contrato y la restitución total del precio pagado, o bien una compensación de US$620 millones.
El tribunal arbitral —integrado por Pedro Pablo Vergara, Andrés Jana y Ramón Cifuentes— descartó la existencia de dolo, pero determinó que los vendedores entregaron información "incompleta" durante el proceso. Con ese fundamento, ordenó a Quiroga pagar US$217 millones más intereses desde 2019, suma que ascendía a cerca de US$300 millones. Ese laudo fue el que la Corte de Apelaciones anuló en junio, al concluir que el tribunal arbitral había resuelto sobre una acción distinta a la demandada.