La inflación en Argentina se desaceleró por tercer mes consecutivo, alcanzando su nivel más bajo desde agosto, lo que representa una victoria para el presidente Javier Milei tras el repunte de marzo provocado por la crisis energética derivada de la guerra en Medio Oriente.
Los precios al consumidor subieron un 1,9% el mes pasado en comparación con mayo. En comparación con el año anterior, la inflación repuntó marginalmente hasta el 33,5% desde el 33,2%, según datos publicados el martes por la agencia estadística Indec.
El ministro de Economía,
Luis Caputo, había dicho durante una entrevista televisiva la semana pasada que los analistas esperaban que
la inflación se desacelerara por debajo del 2% en junio, después de que se desacelerara en abril y mayo.
Los precios estacionales experimentaron los mayores aumentos dentro de la inflación subyacente, que se situó en el 1,6%, en las verduras y el turismo justo antes de las vacaciones de invierno en el hemisferio sur.
La desaceleración en el aumento mensual de los precios al consumidor se produce poco después de que Milei obtuviera mejoras en su calificación crediticia por parte de S&P Global Ratings y Fitch Ratings, lo que acerca a Argentina un paso más a recuperar el acceso a los mercados internacionales de capitales.
Los economistas encuestados por el banco central en junio pronosticaron una tasa de inflación a finales de 2026 del 30%, inferior al 30,5% de la encuesta anterior, con un crecimiento del 3%.