"Nos dimos cuenta tarde de que teníamos una enfermedad económica, pero que afecta la vida, la calidad de vida de nuestros compatriotas", dijo el Presidente, José Antonio Kast, hace algunos días, aludiendo a la crisis laboral que enfrenta el país y a la caída que ha sufrido la actividad en los primeros cinco meses del año. Y para hacer frente a esto, el Senado vivirá hoy una jornada clave.
La Sala de la Cámara alta votará hasta total despacho el proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional -o megarreforma- que impulsa el Gobierno, una iniciativa con la que busca revertir el oscuro panorama económico del país mediante cambios tributarios, regulatorios y fiscales.
Tanto el Presidente Kast como el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, han defendido que el país enfrenta un problema estructural que solo podrá resolverse recuperando la inversión y elevando el crecimiento potencial por sobre el 3% anual.
"Si uno se queda en el escenario contrafactual y dice:
'¿Qué pasa si no hacemos esto?', la verdad es que el escenario es insostenible", advirtió. "La única forma de resolver los temas fiscales es el crecimiento. Hoy día está súper claro.
Si nosotros no crecemos al 3% o más de modo sostenido, el tema fiscal no tiene solución", sostuvo, apuntando al déficit fiscal y a la creciente deuda que enfrenta el Estado.
Entre los economistas existe consenso en que hay puntos de la megarreforma altamente necesarios para revertir este adverso escenario, aunque también recalcan que sus efectos no serán inmediatos y su impacto dependerá de la implementación, del contexto internacional y de que se complementen otras políticas para estimular sectores especialmente golpeados, como la construcción.
El peor escenario, coinciden, es dejar las cosas como están. Es decir, la votación de este miércoles no solo definirá el futuro de una de las principales apuestas económicas del Gobierno, sino también el rumbo que tomará el país.
Los puntos clave
Uno de los aspectos que reúne mayor respaldo entre los economistas consultados es la modernización del Estado, especialmente las medidas destinadas a reducir la burocracia y agilizar la tramitación de proyectos de inversión. El exsubsecretario de Hacienda,
Alejandro Micco, sostuvo a
EmolTV que este es probablemente el componente más relevante del proyecto.
"Todo lo que dice relación con modernización del Estado (...) para facilitar que los trámites salgan más rápidos, creo que van en la dirección correcta" y agregó que "es lo más importante de la reforma para el crecimiento".
Tomás Izquierdo, gerente general de Gemines, consideró que uno de los elementos centrales es "lo que acorta los plazos y disminuye riesgos en la aprobación de proyectos de inversión", además de las normas que entregan mayor certeza tributaria para iniciativas de gran escala.
El exsubsecretario de Hacienda, Alejandro Weber, coincidió en que la reducción de la "maraña regulatoria" del sistema de evaluación ambiental representa una de las herramientas más relevantes del proyecto, debido a que en esa instancia se concentra buena parte de la inversión del país.
La rebaja del impuestos corporativos
Otro de los pilares de la reforma, incluso considerada el "corazón" de esta, es la disminución gradual del impuesto de primera categoría desde 27% a 23%.
Micco afirmó que existía consenso entre economistas respecto de que Chile había perdido competitividad tributaria frente a otros países. "Quizás una señal importante que podía facilitar más la inversión era rebajarlo a niveles cercanos a los de la OCDE", señala.
Para Weber, esta medida, junto con la reintegración progresiva del sistema tributario y la invariabilidad tributaria, permitirá recuperar competitividad y generar mayor confianza para invertir.
Izquierdo también consideró relevante la rebaja, aunque recuerda que su implementación será gradual, por lo que su efecto también se irá materializando en el tiempo. Estima que la aprobación del proyecto "es muy relevante para las perspectivas de crecimiento a partir de 2027" y proyectó que, si además existe un escenario externo favorable y se mantienen elevados los precios del cobre, Chile podría crecer por sobre el 3% durante 2027 y 2028.
Misma mirada que tiene Bank of America, que en un reciente informe que ha dado bastante que hablar en Chile, señaló que "estimamos que las reformas deberían impulsar la inversión y elevar el crecimiento del PIB al 3% el próximo año".
Construcción y vivienda
La construcción es identificada como uno de los sectores con mayor potencial para responder primero si la reforma logra mejorar la confianza.
Cecilia Cifuentes, economista y directora del Centro de Estudios Financieros del ESE Business School, dijo a Emol que "si uno por ejemplo quiere pensar en efectos más concretos, de proyectos que efectivamente partan su ejecución y por lo tanto, en ese mismo momento empiecen a generar mayor empleo, eso probablemente no es este año".
"Ahora, eso no quiere decir que no haya un impacto de corto plazo, que algo podría ayudar en el segundo semestre, que está vinculado sobre todo a mejorar expectativas", añadió.
Cifuentes sostuvo que los incentivos relacionados con el DFL2 y el tratamiento del IVA para las viviendas podrían acelerar la venta de proyectos inmobiliarios y, posteriormente, el inicio de nuevas obras.
Izquierdo comparte ese diagnóstico, aunque planteó que el impacto sería mayor si además se aprueba un "Fogaes 2" con un mayor límite para el valor de las viviendas, lo que podría generar un efecto más rápido sobre el empleo.
¿Y si la reforma no se aprueba?
La principal advertencia compartida por los economistas es que Chile necesita elevar su capacidad de crecimiento y que mantener el escenario actual tendría costos relevantes.
Si bien Micco subrayó que "es importante hacer algunos cambios", cree que la economía "requiere" avanzar en algunas medidas como la ya mencionadas y remarcó "no es una buena idea así de que no salga nada. Sería una señal económica bastante mala".
"Es peligroso seguir con malas noticias en términos económicos", manifestó el economista. Por eso, considera que "lo mejor sería que esta reforma saliera con las medidas que tienen más apoyo".
Para Weber, la reforma constituye "un conjunto de instrumentos" que permitirá aumentar la inversión, elevar el PIB potencial y recuperar la competitividad perdida. Incluso proyectó que, bajo un escenario conservador, "estas medidas debieran aumentar nuestro PIB total en cerca de un 8% en 10 años".
Izquierdo, en tanto, planteó que sin una agenda que reactive la inversión será difícil romper el ciclo de bajo crecimiento que ha caracterizado a la economía chilena durante la última década.