El Mundial de fútbol ya está por terminar y con el las empresas comienzan a sacar cuentas de las ganancias.
Así, según estimaciones de Bank of America dejaría un impacto económico cercano a los US$20 mil millones en Estados Unidos, impulsado por el turismo, el consumo y el mayor gasto en bares, restaurantes y comercios.
El director ejecutivo de la entidad,
Brian Moynihan, sostuvo que la actividad económica generada alrededor del campeonato alcanza aproximadamente los US$40 mil millones a nivel global, de los cuales la mitad correspondería al mercado estadounidense.
"La cantidad total que se genera económicamente alrededor de la FIFA es de cerca de US$40.000 millones, de los que US$20.000 millones son en Estados Unidos", afirmó en una entrevista con CBS News.
Según el ejecutivo, las ciudades anfitrionas han mostrado tasas de crecimiento y gasto superiores a las de otras zonas del país. El impacto estimado en Estados Unidos sería, además, casi diez veces mayor al calculado para México, donde Deloitte proyectó un efecto de US$2.543 millones.
En paralelo, Bloomberg Intelligence estimó que la FIFA podría obtener cerca de US$9 mil millones en ingresos por el torneo, cifra más de 40% superior al récord de US$6.314 millones alcanzado durante el Mundial de Catar de 2022.
El informe también proyectó ventas globales por hasta US$80 mil millones, gracias a una aceleración del gasto en turismo, hotelería, gastronomía, comercio minorista, publicidad y bienes de consumo.
Efecto en el comercio
El impacto del campeonato también se ha reflejado en un mayor interés por practicar fútbol y adquirir productos relacionados con el deporte.
En Nueva York, la empresa Volo reportó un aumento cercano al 80% en las inscripciones a sus ligas de fútbol respecto del mismo periodo del año anterior. "Antes era nuestro tercer o cuarto deporte más importante; ahora es el más importante", señaló su director ejecutivo, Giovanni Marcatoni.
La liga amateur NYC Footy, en tanto, alcanzó un récord de más de 56.000 inscripciones, mientras otras organizaciones de partidos recreativos también proyectan sus mayores niveles de participación.
El fenómeno se trasladó al comercio. La tienda Paragon Sports, en Manhattan, aseguró que sus ventas vinculadas al fútbol duplicaron las registradas durante el Mundial anterior.
"Está claro que este es un momento en el que los aficionados ocasionales al fútbol, e incluso quienes no lo son, se están sumando", afirmó Jeff Carroll, gerente divisional de mercancías de la compañía.
Las ventas minoristas en Estados Unidos crecieron 0,2% durante junio, mientras que, excluyendo las gasolineras, el avance alcanzó 0,7%, de acuerdo con datos de la Oficina del Censo.
Siete de las trece categorías analizadas registraron aumentos. Entre ellas destacaron el comercio electrónico, los artículos deportivos y de ocio, la electrónica, los vehículos y el gasto en restaurantes y bares.
El informe planteó que las promociones comerciales, la reducción del precio de la gasolina y la Copa Mundial pudieron haber contribuido al crecimiento del consumo.
Pese a las cifras, el desempeño económico se ubicaría por debajo de las proyecciones iniciales. Antes del torneo, un informe de la FIFA había estimado un impacto superior a los US$30 mil millones en la economía estadounidense.
Además, las llegadas aéreas internacionales crecieron apenas 0,2% interanual durante junio, hasta alcanzar 4,39 millones de pasajeros, lo que sugiere que el efecto del Mundial ha sido más visible en el consumo interno y en las ciudades anfitrionas que en un aumento generalizado del turismo extranjero.