De acuerdo con el último balance entregado por Senapred, la emergencia provocada por las lluvias ha dejado un total de 13 personas fallecidas a lo largo del país, cerca de 29.000 viviendas con daños de diversa consideración y alrededor de 65.000 personas directamente afectadas, entre lesionados, damnificados, albergados y aislados.
Un catastro realizado por la consultora Colliers cifra en más de 700 millones de dólares los daños provocados por el sistema frontal hasta el momento.
Así lo detalla Reinaldo Gleisner, vicepresidente de Colliers, quien afirma que "en infraestructura pública, conectividad, redes eléctricas y servicios básicos estimamos costos superiores a US$ 400 millones. En materia de vivienda, los daños alcanzarían alrededor de US$ 200 millones".
Según el catastro, "en el sector agrícola, más allá de la positiva acumulación de agua en los embalses y de la reserva hídrica que representa la nieve caída en la cordillera, se consideran las inundaciones de superficies sembradas y hectáreas productivas, los daños en infraestructura agrícola y de riego en distintas regiones del país, así como las pérdidas de parrones de uva de mesa y uva pisquera en las regiones de Atacama y Coquimbo. En este ámbito, los daños se estiman en aproximadamente US$ 75 millones".
En tanto, agrega el ejecutivo, "en otros sectores como el comercio, el turismo y la minería, estimamos pérdidas por al menos US$ 50 millones, producto del cierre de establecimientos comerciales, la disminución de ingresos en el turismo y las interrupciones de faenas, además de los problemas de acceso que han afectado a la actividad minera".
El catastro de Colliers incluye la cuantificación física de pérdidas materiales y la estimación de costos asociados, desglosados en tres ejes principales: Vivienda y Desarrollo Urbano, Obras Públicas e Infraestructura, Sector Agrícola y Productivo.
Además, considera los gastos directos de emergencia, tales como labores de despeje, maquinaria pesada, contención de cauces y habilitación de conectividad provisoria.