La fuerte irrupción de la Inteligencia Artificial ha generado una verdadera revolución en el mundo del trabajo y el marketing no ha quedado ajeno a esto. El impacto ha sido tal que la estrategia que hasta hace unos años se enfocaba en aparecer en los primeros lugares de Google, hoy ha migrado directamente a la IA.
Hoy, las empresas buscan aparecer en las respuestas de motores de Inteligencia Artificial como ChatGPT, Gemini o Perplexity, plataformas que están cambiando tanto la vida de las personas como de los negocios.
De hecho, en la actualidad no es extraño que cada vez más usuarios realicen consultas directamente a asistentes de IA que entregan una respuesta elaborada, en lugar de una lista de enlaces para revisar. En este escenario comienzan a cobrar fuerza conceptos como AEO (Answer Engine Optimization) y GEO (Generative Engine Optimization), estrategias que buscan que el contenido de una empresa sea considerado por estos motores de respuesta.
“El SEO busca mejorar la visibilidad de un sitio en buscadores como Google para atraer tráfico. AEO y GEO amplían ese objetivo: buscan que el contenido sea lo suficientemente claro, confiable y bien estructurado para que motores de respuesta e inteligencia artificial generativa, como ChatGPT, Gemini o Perplexity, puedan comprenderlo y utilizarlo al responder las consultas de los usuarios. En otras palabras, ya no se trata solo de ser encontrado, sino de convertirse en una fuente confiable para las respuestas impulsadas por IA”, explica Juan Martínez, estratega de Marketing en Zenta (aceleradora tecnológica) y experto en inteligencia artificial.
Alejandro D'Andrea, CEO de BotMan AI (empresa tecnológica) y exdirector del Diplomado en Inteligencia Generativa de la Universidad de Chile, concuerda en que el cambio en ese sentido es profundo. “La diferencia de fondo es simple: en SEO peleas por un lugar en una lista. En AEO y GEO peleas por ser la respuesta, o por ser la fuente que la IA elige para construirla”, afirma.
El experto aclara que estas estrategias no reemplazan al SEO tradicional, sino que lo complementan. “La IA sigue mirando muchas de las mismas señales de confianza y relevancia de siempre. Sin embargo, se pueden hacer esfuerzos específicos para ayudar a que los agentes nos encuentren, como poner preguntas y respuestas (FAQ) en el sitio, citar datos específicos y tratar de aparecer referenciados en múltiples fuentes para aumentar la relevancia del contenido”, agrega.
Un desafío y una oportunidad para las pymes
La importancia de este cambio cobra importancia para las pequeñas y medianas empresas ya que a medida que más usuarios obtienen respuestas directamente desde la inteligencia artificial, disminuye la cantidad de clics hacia los sitios web tradicionales, lo que obliga a replantear las estrategias de posicionamiento digital.
“Las personas ya no buscan información únicamente en Google. Cada vez más consultas comienzan en asistentes de inteligencia artificial, especialmente cuando buscan recomendaciones o explicaciones. Si una pyme no está preparada para aparecer en esos entornos, pierde oportunidades de ser considerada desde el inicio del proceso de decisión”, sostiene Martínez.
Pese a lo masivo y acelerado avance de la IA, D'Andrea sostiene que muchas empresas aún no dimensionan este fenómeno. “Antes competías por aparecer. Ahora compites por ser mencionado. Pero acá hay una noticia buena para la pyme: en algunos nichos incluso puede emparejar la cancha. La IA no decide únicamente en función del presupuesto publicitario. También pesa la calidad de la información, la autoridad de la fuente y la reputación construida en la web. Una pyme que conoce de verdad su nicho puede ganarle a un gigante”, asegura.
Acciones concretas a realizar
Los especialistas destacan que no existen “fórmulas mágicas” para lograr una estrategia de posicionamiento en la Inteligencia Artificial, pero sí existen buenas prácticas que aumentan las probabilidades de ser considerado por estos sistemas.
Así, D'Andrea enumera lo siguiente:
* Primero, mide dónde estás parado. Toma las diez preguntas que te haría un cliente y hazlas tú mismo a ChatGPT, Perplexity y Gemini. Revisa si apareces, si aparece tu competencia, o si la IA dice cualquier cosa de tu sector. Ese diagnóstico es gratis y abre los ojos.
* Escribe para responder, no para rellenar. La respuesta clara va en las primeras líneas, no después de tres párrafos de introducción. La IA premia al que va al grano, porque facilita que el modelo encuentre y cite la respuesta.
* Arma una sección de preguntas y respuestas reales en tu sitio, con las dudas concretas que te hacen tus clientes todos los días.
* Publica lo que solo tú tienes: un caso real, números de tu experiencia, un pequeño dato de tu sector. La IA adora citar información original y propia.
* Estate presente más allá de tu web: reseñas, directorios, notas en medios de tu rubro, foros donde se habla de tu tema. La IA arma sus respuestas combinando información proveniente de múltiples fuentes de la web, no solamente de tu sitio.
* Cuida la consistencia: que tu nombre, dirección y teléfono figuren iguales en todos lados. Y si tienes a alguien técnico cerca, que sume los "datos estructurados" (schema.org) en la web — le dan contexto clarísimo a la IA.
Martínez, en tanto, recalca que “lo primero es estructurar el contenido con preguntas y respuestas claras, datos actualizados, fechas visibles y una buena organización del sitio. Lo segundo es mantener coherencia entre la web, redes sociales y menciones en medios para reforzar la autoridad de la marca. Y lo tercero es actualizar el contenido de forma periódica”.
“Además, investigaciones lideradas por Princeton sobre GEO mostraron que incorporar estadísticas verificables, fuentes confiables y citas de expertos puede aumentar significativamente la probabilidad de que el contenido sea utilizado por motores de IA, con mejoras de visibilidad de hasta un 40% en determinados escenarios”, complementa.