Chile concretó este lunes una nueva colocación de bonos soberanos en euros por un total de EUR 3.100 millones, equivalentes a unos US$3.526 millones, pocas semanas después de que el Congreso ampliara el límite de endeudamiento autorizado para este año.
Se trata de la segunda emisión de deuda en moneda extranjera realizada por el país durante 2026, luego de la colocación de bonos en dólares y euros efectuada en enero.
La operación se estructuró en tres tramos. El primero, con vencimiento en
agosto de 2034, alcanzó los1.250 millones de euros, equivalentes a unos US$1.422 millones; el segundo, con vencimiento en
agosto de 2038, sumó 1.100 millones de euros (aproximadamente US$1.251 millones); y el tercero, con vencimiento en
agosto de 2046, fue por 750 millones de euros (unos US$853 millones).
Durante el proceso de colocación, los diferenciales exigidos por los inversionistas se redujeron respecto de las referencias iniciales.
El bono con vencimiento en 2034 comenzó con un diferencial indicativo de entre 130 y 135 puntos base sobre la tasa mid-swap. Posteriormente, la guía se ajustó a 105 puntos base, con un margen de cinco puntos, y terminó fijándose en 100 puntos base.
En el caso del instrumento con vencimiento en 2038, la referencia inicial fue de 155 puntos base sobre mid-swap. La guía bajó posteriormente a 125 puntos base, con un margen de cinco puntos, y el diferencial final quedó en 120 puntos base.
Por su parte, el bono con vencimiento en 2046 partió con una referencia de 175 puntos base sobre mid-swap, que luego se redujo a 150 puntos base, con un margen de cinco puntos. Finalmente, la emisión se fijó en 143 puntos base.
Los tres instrumentos contemplan una sola amortización del capital al momento de su vencimiento, bajo la modalidad conocida como bullet. Además, fueron clasificados con nota A- por Fitch Ratings, A por S&P Global Ratings y A2 por Moody’s, manteniendo Chile las calificaciones soberanas más altas de América Latina.
De acuerdo con el prospecto presentado ante la Securities and Exchange Commission de Estados Unidos, BNP Paribas, Goldman Sachs, JPMorgan y Banco Santander actuaron como agentes colocadores de la operación.
Mayor endeudamiento
La nueva salida a los mercados internacionales ocurre en un escenario marcado por el aumento de la deuda pública, producto de los persistentes déficits fiscales.
Las estimaciones apuntan a que la deuda bruta alcanzará el 43,2% del Producto Interno Bruto (PIB) el próximo año y llegará a un máximo de 44,2% en 2029, en caso de concretarse los efectos que espera el Gobierno respecto de la ley de Reconstrucción.
El Ejecutivo ha señalado que considera prudente mantener el endeudamiento por debajo del 45% del PIB, aunque algunos analistas han advertido que superar ese nivel podría elevar el riesgo de una rebaja en la clasificación crediticia del país.
A comienzos de julio, el Senado aprobó una iniciativa que autoriza al Gobierno a endeudarse por US$6.200 millones adicionales durante 2026, recursos que serían levantados mayoritariamente en el extranjero.
Una semana después, el Ministerio de Hacienda comunicó que planeaba emitir US$5.200 millones en bonos internacionales durante el resto del año. La colocación concretada este lunes representa una parte relevante de ese programa de financiamiento.