La Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) anunció que dejará sin efecto la actual licitación del Puerto Exterior y reformulará la estrategia prevista para ejecutar las obras del megaproyecto portuario.
La estatal resolvió dividir el proceso en dos licitaciones independientes que se desarrollarán de manera paralela.
La primera estará destinada a la construcción de las obras habilitantes, mientras que la segunda se enfocará en las obras de abrigo, entre ellas el molo que protegerá las futuras instalaciones.
Según informó la compañía, el cambio busca "fortalecer la planificación de las próximas etapas del proyecto, gestionar de mejor manera los riesgos asociados a su ejecución, resguardar adecuadamente los recursos públicos comprometidos en la iniciativa, e incentivar la participación de empresas locales como contratistas".
Desde la compañía enfatizaron que la modificación corresponde a "un ajuste en la estrategia de contratación" y que "mantiene la hoja de ruta del proyecto".
Mientras se desarrollan ambas licitaciones, la empresa continuará avanzando en la obtención de los permisos y autorizaciones requeridos, la adquisición de terrenos y las optimizaciones técnicas necesarias para ejecutar las obras.
La estatal señaló que la nueva fórmula también permitirá dar continuidad al trabajo que mantiene con la comunidad, incluidos los "compromisos, proyectos e iniciativas vinculados al desarrollo urbano de San Antonio y a la relación del proyecto con su entorno".
La decisión se produce semanas después de que un estudio encargado por la Cámara Marítimo Portuaria de Chile cuestionara la necesidad de comenzar a construir el Puerto Exterior antes de 2045. El análisis sostuvo que el crecimiento de la carga contenerizada sería menor al proyectado originalmente.
Además, el informe también planteó que mejorar la eficiencia de los terminales existentes y ampliar el Puerto de Valparaíso podría resultar económicamente más conveniente que ejecutar la primera etapa del megaproyecto de San Antonio, cuyo costo se eleva por la construcción inicial del molo de abrigo. El director del estudio advirtió que, sin carga suficiente, la inversión podría traducirse en mayores tarifas o requerir subsidios estatales.