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Una apuesta que parecía inviable en Chile: TodoToner crece con la impresión 3D y prepara su expansión a regiones

Los hermanos Arie y Rafael Saúl apostaron por la tecnología en 2019 y ahora buscan convertirla en una herramienta cotidiana.

21 de Septiembre de 2026 | 08:00 | Por Equipo Multimedia Emol
Arie Saúl y Rafael Saúl de TodoToner.cl
La impresión 3D parecía, en 2019, una apuesta difícil de justificar en Chile: máquinas caras, un mercado reducido y dudas sobre quiénes serían sus usuarios. Eso fue precisamente lo que Arie Saúl vio durante un viaje a China, donde encontró una industria que avanzaba a gran velocidad y que contrastaba con el incipiente desarrollo que tenía esta tecnología en el país.

De regreso en Chile, la idea de llevar ese negocio adelante no convenció a muchos. Rafael, su hermano y socio, tenía dudas; su padre, fundador de la empresa familiar dedicada por décadas a los insumos de impresión tradicional, también le recomendó no entrar. Arie, sin embargo, decidió asumir personalmente el riesgo financiero si la apuesta fracasaba y transformó una advertencia en el punto de partida de una nueva etapa para TodoToner.

Siete años después, aquella apuesta los llevó a posicionarse con cerca del 35% del mercado chileno de impresión 3D. Pero los hermanos Saúl no quieren quedarse en la venta de impresoras: buscan ampliar el acceso a la fabricación digital mediante capacitaciones, soporte y trabajo con universidades, más de 70 colegios y una red de hubs municipales. Incluso participan en proyectos como el cohete experimental Minerva I, desarrollado por estudiantes de Ingeniería de la Universidad de Chile.

Ahora, el desafío apunta a crecer fuera de Santiago, con nuevas tiendas y una futura expansión a regiones, mientras exploran también oportunidades internacionales. En una nueva edición de Lo pensó/ lo hizo de Emol, Arie Saúl cuenta cómo una apuesta que parecía tener poco futuro terminó transformándose en el principal negocio de impresión 3D de la empresa familiar.
Pitch del emprendimiento
¿Qué problema viste y cómo decidiste convertirlo en negocio?
¿Qué haces hoy y por qué tu propuesta es distinta?
¿Cuál ha sido el momento más difícil y cómo lo enfrentaste?
¿Hacia dónde quieres llevar la empresa en los próximos años?
¿El Estado es un facilitador o un obstáculo para tu negocio? ¿Por qué?
¿Dónde te pueden encontrar?
  • Pitch del emprendimiento

  • Soy Arie Saúl, gerente general de TodoToner.cl. Hace 15 años partimos vendiendo tóner por internet. En 2019 viajé a China con mi hermano y socio Rafael, y lo pensé y lo hice: apostamos por la impresión 3D cuando en Chile muchos decían que era un mercado demasiado pequeño y riesgoso. Siete años después, somos el principal distribuidor de impresión 3D del país, con cerca del 35% del mercado. Ahora nuestro desafío es mayor: democratizar esta tecnología para que estudiantes, emprendedores y empresas puedan transformar una idea o una necesidad en algo que ellos mismos puedan fabricar.
  • ¿Qué problema viste y cómo decidiste convertirlo en negocio?

  • Cuando viajamos a China con Rafael en 2019, vimos fábricas produciendo impresoras 3D por miles, a precios que en Chile parecían imposibles. Acá la tecnología era cara, escasa y estaba principalmente al alcance de especialistas, universidades y grandes empresas. El problema no era la máquina, sino la distancia entre la fábrica y el usuario. Decidimos ser ese puente: importar directamente, mantener stock en Chile, dar soporte y bajar la barrera de entrada para que también pudieran acceder colegios y emprendedores.
  • ¿Qué haces hoy y por qué tu propuesta es distinta?

  • Somos el mayor distribuidor de impresión 3D de Chile, con cerca del 35% del mercado. Representamos a marcas líderes como Creality, Bambu Lab, Elegoo, Anycubic, Flashforge y TwoTrees, y no solo en impresoras 3D: también escáneres 3D, CNC y grabadoras láser, más nuestras marcas propias PPC. Pero nuestra apuesta no es simplemente vender máquinas, sino construir un ecosistema en torno a la fabricación digital. Tenemos stock en Chile, showroom, postventa propia, capacitaciones y despacho rápido. El 95% de nuestra venta llega por nuestra web y tienda, no por marketplaces: nos buscan por nombre.
  • ¿Cuál ha sido el momento más difícil y cómo lo enfrentaste?

  • El momento más difícil fue apostar por la impresión 3D cuando casi todos nos decían que no lo hiciéramos. En el rubro veían un mercado demasiado pequeño y mi propio padre me aconsejó no entrar. Rafael tampoco estaba convencido, pero decidió apoyarme. Yo le dije que, si la apuesta fracasaba, asumiría personalmente el riesgo financiero. Fue una decisión difícil, pero también una convicción: había visto hacia dónde avanzaba esta tecnología y creía que tarde o temprano ese cambio llegaría a Chile.
  • ¿Hacia dónde quieres llevar la empresa en los próximos años?

  • Queremos que la impresión 3D deje de ser una tecnología de nicho, llegue al retail y se transforme en una herramienta cotidiana para crear y resolver problemas . A fines de este año abriremos una nueva tienda y otras dos en 2027, para luego expandirnos a regiones. Seguiremos equipando HUBs municipales y colegios en todo el país y ya recibimos propuestas para llevar el modelo a México. Pero seguiremos siendo empresa familiar.
  • ¿El Estado es un facilitador o un obstáculo para tu negocio? ¿Por qué?

  • Más facilitador que obstáculo. En municipios, hospitales y liceos hemos encontrado gente entusiasmada con esta tecnología. El HUB de Providencia y su LAB 881 es el mejor ejemplo: el proceso fue lento, como suele serlo con el Estado, pero enormemente enriquecedor, y hoy vecinos que jamás habían tocado una impresora 3D fabrican allí sus ideas. Ese modelo, junto a la Red Chilena de HUBs Municipales, nos convence de que las alianzas público-privadas son el camino para democratizar esta tecnología.
  • ¿Dónde te pueden encontrar?

  • En www.todotoner.cl