Las nuevas cifras de desempleo una vez más encendieron las alarmas entre los expertos.
Pues, según informó el INE esta mañana la tasa de desocupación se mantuvo en 9,4% durante el trimestre abril-junio de 2026, mientras la fuerza de trabajo creció con mayor intensidad que el número de personas ocupadas.
Así, aunque en doce meses se generaron alrededor de 82 mil empleos, los analistas subrayaron que el aumento estuvo sostenido por ocupaciones informales y trabajadores por cuenta propia, mientras el empleo asalariado formal continuó retrocediendo.
Por ejemplo,
Cristián Duarte, exdirector de la Bolsa Nacional de Empleo, explicó que "más personas están ingresando o reingresando al mercado laboral en busca de oportunidades, pero
la economía aún no está generando suficientes puestos de trabajo para absorber esa mayor oferta de trabajadores".
Duarte también advirtió por el aumento de la informalidad, cuya tasa llegó a 27%, impulsada especialmente por los trabajadores por cuenta propia.
Esto, sostuvo, sugiere que muchas personas están recurriendo al autoempleo ante las dificultades para acceder a una ocupación formal, una tendencia que "suele reflejar un deterioro en la calidad del mercado laboral".
A su juicio, el escenario difícilmente cambiará en el corto plazo. "Lo más probable es que el desempleo se mantenga alto en los próximos meses. Si no se acelera la inversión y la creación de empleo formal, se seguirá mostrando un mercado laboral frágil", señaló.
Destrucción del empleo formal
La investigadora de Clapes UC, Carmen Cifuentes, sostuvo que el mercado laboral continuó deteriorándose y recalcó que la estabilidad del desempleo desestacionalizado en 9,3% "confirmando que la debilidad responde a una tendencia persistente y no solo a factores estacionales".
Según su análisis, la totalidad del incremento anual del empleo fue explicada por ocupaciones informales. Mientras estas aumentaron en 108 mil puestos, el empleo formal registró una disminución de 35 mil.
El deterioro fue todavía más pronunciado entre los asalariados privados formales, segmento que perdió 127 mil puestos en doce meses y acumuló seis trimestres móviles consecutivos de contracciones.
"Además, aunque el número de ocupados supera el nivel previo a la pandemia, la tasa de ocupación sigue 1,8 puntos porcentuales por debajo, por lo que se requieren cerca de 295 mil empleos adicionales para cerrar la brecha", indicó Cifuentes.
Por su parte, el informe de Clapes UC sostiene, además, que la creación de 82 mil puestos corresponde al segundo menor registro para un trimestre abril-junio, excluyendo los años afectados por la pandemia. También advierte que los indicadores adelantados de demanda laboral siguen mostrando débiles perspectivas de contratación.
"La recuperación del empleo formal dependerá no solo de políticas laborales bien diseñadas, que debiesen implementarse lo antes posible, sino también de una reactivación más sostenida del crecimiento y la inversión."
Carmen Cifuentes, investigadora Clapes UC
"La recuperación del empleo formal dependerá no solo de políticas laborales bien diseñadas, que debiesen implementarse lo antes posible, sino también de una reactivación más sostenida del crecimiento y la inversión", agregó Cifuentes.
Perspectivas
Benjamín Villena, profesor de la Facultad de Economía y Negocios de la UNAB, coincidió en que el mercado laboral mantiene "serios problemas" y proyectó que el desempleo permanecerá en niveles similares o incluso algo superiores durante el próximo trimestre.
El académico destacó que la fuerza de trabajo aumentó 1,5%, superando el crecimiento de 0,9% registrado por el empleo. Asimismo, alertó por la brecha de género, considerando que la tasa de desocupación femenina llegó a 10,4%, frente al 8,7% de los hombres.
"El mercado laboral muestra condiciones persistentemente desfavorables para las mujeres", afirmó.
Villena agregó que el escaso avance de la ocupación se encuentra explicado por los trabajadores por cuenta propia y los empleos informales, mientras las ocupaciones asalariadas privadas y públicas están disminuyendo.
También llamó la atención sobre la caída de 4,3% entre los inactivos potencialmente activos, es decir, personas disponibles para trabajar que dejaron de buscar activamente una ocupación.
"Si bien la caída de este grupo reduce la presión inmediata sobre las cifras formales de desempleo, también sugiere una menor expectativa o desánimo de retorno al mercado laboral", explicó.
Por su parte, Ricardo Ruiz de Viñaspre, director de Ingeniería Comercial de la Universidad Finis Terrae y exdirector del Sence, planteó que el país debe concentrarse en medidas que permitan dinamizar con urgencia el mercado laboral.
"Chile debe poner el foco estratégico en políticas públicas que dinamicen con urgencia el mercado laboral", sostuvo.
A su juicio, el proyecto de reconstrucción apunta en la dirección correcta al impulsar la inversión y el crecimiento de las empresas, con efectos directos sobre la creación de empleos formales. Sin embargo, afirmó que también es necesario modernizar el Código del Trabajo y concretar la reforma al sistema de capacitación del Sence.
"Es la combinación de inversión y flexibilidad formativa lo que nos permitirá crear los trabajos asalariados que hoy los chilenos necesitan", concluyó.