Encontrar un estacionamiento en las zonas más concurridas de las ciudades suele convertirse en una tarea que consume tiempo, dinero y mucha paciencia.
Precisamente esa experiencia cotidiana fue la que impulsó el nacimiento de Vimba, una startup chilena que busca aprovechar miles de espacios particulares que permanecen desocupados durante buena parte del día, conectándolos con conductores que necesitan un lugar donde dejar su vehículo.
La idea surgió hace tres años, cuando Andrés Álvarez Cutiño arrendó un estacionamiento en Santiago Centro por cerca de $90 mil mensuales, aunque solo lo utilizaba algunos días de la semana. Para disminuir ese gasto comenzó a ofrecer el espacio cuando estaba libre y rápidamente comprobó que existía una demanda permanente, una experiencia que terminó convirtiéndose en el punto de partida de una plataforma inspirada en el modelo colaborativo de Airbnb.
Tras meses de desarrollo y ajustes, Vimba inició su lanzamiento oficial con una propuesta que permite a los propietarios definir horarios, tarifas y modalidades de arriendo, mientras los automovilistas pueden buscar, comparar, reservar y pagar desde una aplicación.
¿Cómo nació la idea?, ¿qué obstáculos enfrentó durante sus primeros años?, ¿qué diferencia a la plataforma de otras alternativas y cuáles son sus planes de expansión? En una nueva edición de Lo pensó/Lo hizo de Emol, Andrés Álvarez Cutiño, CEO de Vimba Parking, responde estas y otras preguntas sobre el origen, desarrollo y proyección de este emprendimiento chileno.