El agua suele ocupar un lugar secundario en la industria cosmética: está presente en gran parte de las fórmulas, pero pocas veces es presentada como protagonista.
Ese fue precisamente el punto de partida de The Drop Effect, emprendimiento chileno que decidió mirar uno de los componentes más habituales del skincare desde una perspectiva distinta.
Fundada en 2022 por Alberto Silva, Raúl Matte, Francisca De la Barra, Jorge Armstrong y Cristián Pedevila, la empresa tomó una tecnología utilizada en industrias como la acuicultura y la agricultura y la llevó al cuidado de la piel. Su apuesta consiste en utilizar nanoburbujas de oxígeno para intervenir el comportamiento del agua y convertirla en un componente activo de sus formulaciones.
Después de más de cuatro años de investigación y desarrollo, The Drop Effect desarrolló una línea genderless que incluye aguas micelares, sérums y tónicos, fabricada en Chile y formulada con agua de la Patagonia, rosa mosqueta orgánica y coformulación coreana.
Con la mira puesta en mercados como Estados Unidos, México, Japón y Corea del Sur, la startup busca convertir su tecnología en una plataforma para llevar cosmética premium desarrollada en Chile al exterior.
En una nueva edición de Lo pensó/ lo hizo de Emol, Francisca De la Barra, aborda el origen del negocio, las dificultades para comunicar su innovación, sus planes de expansión y la relación que han tenido con el apoyo estatal.