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Cobre en máximos: La amenaza de una crisis en el mercado del metal ante la competencia entre EE.UU. y China

El metal rojo cotiza en torno a los US$6,5 por libra, algo nunca antes visto.

11 de Agosto de 2026 | 08:05 | Bloomberg/Editado por José Tomás Guzmán, Emol.
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AFP
El mercado mundial del cobre atraviesa época marcada por precios récord y una creciente tensión por la disponibilidad física del metal, en momentos en que Estados Unidos y China intensifican su demanda por inventarios.

El cobre alcanzó la semana pasada un nuevo máximo histórico en la Bolsa de Metales de Londres (LME), al superar por primera vez los US$6,5 por libra y hoy cotiza muy cerca de ese nivel. De hecho, el precio promedio de lo que va de 2026 marca un inédito US$6 por libra.

Detrás de este impulso aparece un fenómeno que está alterando los flujos tradicionales del cobre, pues hay una fuerte acumulación de metal en Estados Unidos ante la expectativa de una eventual decisión del presidente Donald Trump sobre aranceles a las importaciones de cobre refinado.

Los envíos hacia ese mercado se han acelerado hasta alcanzar su mayor ritmo en al menos 12 años, mientras operadores buscan aprovechar los mayores precios del Comex y anticiparse a una posible modificación arancelaria.

Al mismo tiempo, China enfrenta sus propias restricciones de suministro y ha comenzado a absorber mayores volúmenes desde otros mercados.

Durante las últimas dos semanas se han retirado casi diariamente entre 4.000 y 6.000 toneladas de cobre desde los almacenes de la Bolsa de Metales de Londres. Con ello, las reservas que respaldan algunos de los contratos más líquidos del mercado han caído más de 40% desde mayo.

Parte importante de ese cobre, particularmente desde instalaciones ubicadas en Taiwán y Corea del Sur, estaría siendo enviada hacia China. También se han producido retiros desde almacenes de la LME en Estados Unidos para aprovechar la mayor valorización del metal en el Comex.

La presión ya comienza a reflejarse en la estructura del mercado londinense, pues, la prima de los contratos de corto plazo frente a los futuros a tres meses llegó el jueves a US$153,75 por tonelada, superando los niveles observados a fines de enero.

Esta estructura, conocida como "backwardation", ocurre cuando el cobre disponible para entrega inmediata se cotiza por encima de los contratos a futuro y suele interpretarse como una señal de estrechez en la oferta física de corto plazo.

La presión de China


El escenario se ha vuelto más complejo debido a las dificultades que enfrentan las fundiciones chinas.

Es de público conocimiento que China es simultáneamente el principal consumidor mundial de cobre, pero sus fundiciones redujeron su producción más de lo previsto durante julio debido a la escasez de materias primas, el aumento del precio de los minerales y la disminución de su contenido metálico.

A ello se suma una menor disponibilidad de chatarra de cobre, material que representa cerca de una cuarta parte de la producción de cobre refinado del país.

Además, el sector chino del reciclaje también ha enfrentado dificultades durante los últimos meses por un mayor control sobre la facturación, lo que ha complicado las operaciones de numerosos recolectores de chatarra.

La menor disponibilidad de cobre secundario reduce además uno de los mecanismos que históricamente ha permitido equilibrar el mercado cuando disminuye la producción minera o aumenta la demanda.

Cochilco advirtió esta semana que el mercado del cobre "seguirá sensible a noticias sobre oferta física" y destacó particularmente el bajo nivel de metal disponible en Londres.

El organismo también sostuvo que uno de los principales riesgos de corrección se encuentra en China, donde las importaciones disminuyeron durante julio y los elevados precios podrían comenzar a moderar nuevas compras.

"Una definición arancelaria de Estados Unidos podría modificar rápidamente los flujos de metal y la prima de COMEX", indicó Cochilco.

¿Existe realmente una crisis de cobre?


Pese a las señales de estrechez, Juan Ignacio Guzmán, CEO de GEM Mining Consulting, pone paños fríos sobre la posibilidad de una crisis de abastecimiento inmediata.

"Hoy día hay bastante cobre en inventarios y la verdadera crisis que podría darse en la competencia entre Estados Unidos y China en el muy corto plazo es justamente el tratar de acumular más inventario más que usar el cobre propiamente tal."

Juan Ignacio Guzmán, CEO de GEM

"Hoy día hay bastante cobre en inventarios y la verdadera crisis que podría darse en la competencia entre Estados Unidos y China en el muy corto plazo es justamente el tratar de acumular más inventario más que usar el cobre propiamente tal", señaló Guzmán a Emol.

Por ello, sostuvo que actualmente no observa "una crisis desde el punto de vista del suministro en el corto plazo".

El escenario cambia, sin embargo, cuando se amplía el horizonte.

"En el mediano y largo plazo preocupa el hecho de que la oferta de cobre no esté avanzando al ritmo que la demanda esperada tiene", advirtió. "Los inventarios que se están acumulando de alguna forma lo que buscan es tratar de asegurar el suministro", explicó.

El factor Trump


Buena parte de lo que ocurra próximamente con el mercado dependerá de Estados Unidos.

Trump impuso el año pasado aranceles sobre importaciones de productos de cobre semielaborados, pero dejó fuera al cobre refinado, que constituye uno de los principales pilares del comercio internacional del metal.

Ahora, los operadores esperan conocer si la Casa Blanca extenderá esas medidas.

Si Estados Unidos decide mantener fuera de los aranceles al cobre refinado, parte del incentivo para seguir acumulando metal en ese país podría desaparecer y aumentar nuevamente la disponibilidad para otros mercados, incluido China.

Si la incertidumbre continúa, en cambio, los operadores anticipan que podría mantenerse la presión sobre los inventarios y los precios. Y una eventual imposición de aranceles podría acelerar aún más los envíos hacia Estados Unidos antes de que las medidas entren en vigencia.