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Ya eran vecinos y pagó $1.000 millones: Linkapsis, la empresa que compró la casa del exPresidente Allende

La firma tiene sus oficinas en Guardia Vieja 408, nació hace 14 años y su dueño también tiene negocios en el rubro gastronómico.

12 de Agosto de 2026 | 13:23 | Por José Tomás Guzmán, Emol.
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El Mercurio
La casa de Guardia Vieja 392, en Providencia, donde vivió Salvador Allende hasta 1971, tiene un nuevo propietario.

Pues, desde el 4 de agosto de este año, Linkapsis Geodesia e Ingeniería SpA figura en el Conservador de Bienes Raíces como dueña del inmueble, luego de una operación por $1.000 millones.

El monto supera en $78 millones los $922 millones que el Gobierno de Boric había acordado pagar a la familia Allende en la frustrada operación que buscaba transformar la propiedad en un espacio patrimonial y que terminó convirtiéndose en una de las mayores polémicas políticas de 2025.

Pero el comprador que finalmente se quedó con la propiedad no llegó desde muy lejos.

Linkapsis tiene desde hace años sus oficinas en Guardia Vieja 408, prácticamente al lado de la antigua residencia del expresidente. La empresa ya tenía visto el inmueble y, una vez concluido el proceso judicial derivado de la fallida compraventa con el Estado, apareció la posibilidad de adquirirlo.

La operación tiene además una lógica inmobiliaria para la compañía. Linkapsis necesita ampliar sus oficinas y, al tratarse de propiedades pareadas, la compra del número 392 abre la posibilidad de extender sus actuales instalaciones.

La historia de la empresa


Linkapsis nació hace 14 años.

El 6 de junio de 2012, Jonathan Esteban Molina y Magdalena Luz María Cáceres constituyeron Geodesia e Ingeniería Cáceres y Compañía Limitada, que podía operar bajo el nombre de fantasía Linkapsis Limitada.

La compañía comenzó con un capital de $4 millones. Molina aportó $3.996.000, mientras Cáceres enteró los $4.000 restantes.

Desde sus inicios, la sociedad quedó enfocada en levantamientos topográficos, asesorías geodésicas, ingeniería y planificación y control de proyectos topográficos y geodésicos. Su objeto también contemplaba el arriendo y venta de equipos y maquinaria, además de inversiones y operaciones relacionadas con bienes raíces.

Cuatro años después comenzó una nueva etapa.

En diciembre de 2016 los socios modificaron la razón social y la compañía pasó a llamarse Linkapsis Geodesia e Ingeniería Limitada. Ese mismo año fue transformada en una sociedad por acciones, naciendo formalmente Linkapsis Geodesia e Ingeniería SpA.

El cambio mantuvo el capital de $4 millones, dividido en un millón de acciones ordinarias.

Molina el actual dueño


La estructura societaria volvió a cambiar en 2021.

En una escritura pública del 12 de febrero de ese año, Jonathan Esteban Molina aparece como "dueño y único socio" de Linkapsis.

Ingeniero en geomensura, Molina registraba además como domicilio Guardia Vieja 408, la misma dirección en que actualmente funcionan las oficinas de la empresa y que se encuentra junto al inmueble que ahora adquirió.

Ese año Linkapsis amplió considerablemente su objeto social.

Además de los levantamientos topográficos y las asesorías geodésicas, incorporó trabajos aéreos con aeronaves, servicios vinculados al transporte aéreo, utilización de sensores remotos, láser, radar, cámaras digitales y tecnología LiDAR, además del procesamiento de datos, producción de software y hardware y servicios para los sectores agrícola, industrial y minero.

También mantuvo dentro de sus actividades la posibilidad de comprar, vender y explotar bienes raíces, construir sobre ellos y administrar inversiones inmobiliarias.

Actualmente, la empresa trabaja precisamente en ese nicho, topografía, geodesia, ingeniería geoespacial, levantamientos mediante drones y aeronaves y procesamiento de información obtenida a través de sensores.

El negocio gastronómico de Molina


La ingeniería, sin embargo, no es el único negocio en el que Jonathan Molina ha incursionado.

El 7 de abril de 2025, el empresario constituyó junto al maestro de cocina José Ignacio Matamala la sociedad Grupo Ama Nikkei Servicios Gastronómicos SpA, que puede operar bajo el nombre de fantasía Ama Nikkei SpA.

La empresa nació con un capital de $9 millones dividido en 900 acciones. Matamala suscribió 450 y Molina otras 450, quedando cada uno con el 50% de la sociedad.

A diferencia de Linkapsis, la administración de la empresa gastronómica quedó en manos de Matamala.

Su giro contempla la explotación de restaurantes, pubs y bares, producción y comercialización de comidas y bebidas, banquetería, eventos, servicios de alimentación y comercialización e importación de productos asociados al negocio.

El proyecto se materializó en un restaurante de cocina nikkei ubicado en Francisco Bilbao 944, en Providencia, con una propuesta ligada a preparaciones japonesas y productos del mar.

Una compra después de la polémica


La adquisición de Guardia Vieja 392 se produjo después de que quedara definitivamente despejado el conflicto judicial surgido por el intento del Estado de comprar la propiedad.

El 31 de diciembre de 2024, el entonces Ministerio de Bienes Nacionales anunció la adquisición de las casas de los expresidentes Patricio Aylwin y Salvador Allende. Para esta última se contemplaba un desembolso cercano a $922 millones.

La operación rápidamente quedó bajo cuestionamiento debido a que entre las propietarias se encontraban Isabel Allende, entonces senadora, y Maya Fernández, en ese momento ministra de Defensa del expresidente Gabriel Boric, quienes tenían restricciones legales para celebrar contratos con el Estado.

El negocio fue finalmente dejado sin efecto mediante un decreto de resciliación firmado en junio de 2025.

La controversia terminó además con la salida de la entonces ministra de Bienes Nacionales Marcela Sandoval, la renuncia de Maya Fernández y la posterior destitución de Isabel Allende por parte del Tribunal Constitucional.

Paralelamente se abrió una investigación penal.

Menos de un mes antes de concretarse la venta a Linkapsis, el 7° Juzgado de Garantía de Santiago cerró esa investigación después de que el Ministerio Público comunicara su decisión de no perseverar en la causa.

Con ese capítulo terminado, la familia quedó nuevamente en condiciones de vender, de forma que el comprador terminó siendo su vecino.