El embajador de China en Chile, Niu Qingbao, lanzó este miércoles una dura crítica a las políticas comerciales que, a su juicio, están profundizando la desglobalización y el proteccionismo, en medio de las tensiones que han marcado el comercio internacional y de los cuestionamientos de Estados Unidos a las inversiones del gigante asiático.
Las declaraciones las realizó durante el seminario "Chile-China: mirando la próxima década", organizado por la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), actividad que reunió a la presidenta del gremio, Rosario Navarro; al ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, y al exPresidente y embajador en Misión Especial, Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
En su intervención, Qingbao apuntó, sin mencionar directamente a Estados Unidos, contra los países que utilizan argumentos de seguridad nacional para justificar medidas comerciales.
"Ciertos países, anteponiendo sus propios intereses a todo lo demás, e ignorando las normas internacionales,
distorsionan el concepto de seguridad nacional con fines geopolíticos", afirmó.
Según el diplomático, este escenario se ha traducido en la utilización de aranceles, sanciones y medidas de presión que terminan afectando el funcionamiento del comercio mundial.
El embajador también respondió a los cuestionamientos que enfrenta China por su capacidad industrial y por las acusaciones de que estaría generando un exceso de oferta que perjudica a otros mercados.
"Acusar a China de exceso de capacidad y levantar barreras no resolverá su propio problema de incompetencia. Al contrario, tales prácticas solo perturbarán el orden económico y comercial mundial, socavarán la seguridad y la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro globales", sostuvo.
Qingbao agregó que este tipo de medidas también dificultan la cooperación industrial y pueden generar efectos de largo plazo sobre la economía mundial.
En esa línea, defendió el desarrollo industrial chino como una oportunidad para otros países, particularmente para Chile, considerando que ambas economías presentan estructuras que, según planteó, no compiten directamente.
También puso énfasis en la necesidad de mantener reglas estables para el comercio y las inversiones. "Además, las empresas necesitan estabilidad y previsibilidad. Si las políticas cambian de un día para otro, sin consulta ni acuerdo con los demás socios, la actividad empresarial se verá muy dificultada", señaló.
Defensa de la relación entre Chile y China
El diplomático destacó además la relación comercial entre China y Chile y afirmó que ambos países constituyen ejemplos de cooperación mediante el libre comercio y la inversión. "Creemos que esto sirve no solo al interés de los países, sino también a los consumidores", agregó.
En ese contexto, fue enfático respecto de su posición frente a las medidas comerciales de carácter unilateral: "Soy crítico con los aranceles unilaterales y la diplomacia coercitiva, independientemente de dónde provengan".
Qingbao aprovechó su intervención para relevar la evolución del intercambio bilateral. Según expuso, el comercio entre ambos países pasó desde US$8,68 mil millones en 2006 a US$62,84 mil millones el año pasado, un aumento de más de siete veces.
"China es el segundo mercado exterior más importante de Chile, lo que aporta ingresos sustanciales a millones de familias de agricultores en Chile", afirmó.
También destacó el crecimiento de la inversión china en el país y llamó a mantener las condiciones que han permitido profundizar los vínculos económicos. A finales de 2024, indicó, el stock y el flujo de la inversión directa china en Chile eran 150 veces superiores a los niveles previos a la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de 2006.
"Debemos resistir con firmeza y protegernos contra cualquier injerencia externa, manteniéndonos especialmente vigilantes ante cualquier intento de terceros de limitar o debilitar la cooperación entre China y Chile bajo cualquier pretexto", planteó.