La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) llamó a acelerar la ejecución de inversiones y destrabar proyectos para impulsar la actividad y recuperar puestos de trabajo, en medio de un escenario dispar para el sector.
Así lo planteó el presidente del gremio, Alfredo Echavarría, al presentar el informe de la Macroeconomía y Construcción 70 (MACH), que actualiza las perspectivas de la industria para 2026.
El documento evidenció que el principal impulso proviene de la infraestructura productiva, especialmente de los proyectos vinculados a la minería y la energía. En contraste, la inversión pública enfrenta una contracción, mientras que la vivienda privada continúa debilitada.
Una de las principales consecuencias de este escenario se observa en el empleo.
A junio, la construcción contabilizaba 712.000 trabajadores ocupados, cifra que mantiene una brecha estimada de 198.000 empleos potenciales.
"Hoy existen proyectos que podrían comenzar a generar actividad y empleo en plazos relativamente acotados. El desafío es acelerar su materialización", sostuvo Echavarría. A su juicio, el sector cuenta con capacidad para movilizar inversión y empleo, por lo que planteó medidas que permitan activar obras "sin exigir un gran esfuerzo fiscal".
Infraestructura productiva toma la delantera
Para 2026, la CChC estimó que la inversión total en infraestructura crecerá 4,7%, aunque con una marcada diferencia entre sus componentes. Mientras la infraestructura productiva avanzaría 15,5% en doce meses, la inversión en infraestructura pública retrocedería 10,1%.
El catastro de la Corporación de Bienes de Capital, actualizado a junio, proyectó que la inversión en construcción de infraestructura productiva llegará a US$9.157 millones este año. El monto representa un aumento de 12% frente a 2025 y sería el más alto desde que existe este registro, en 2015, impulsado principalmente por minería y energía.
La situación es distinta en la infraestructura pública.
Durante el primer semestre, el Ministerio de Obras Públicas ejecutó 38,6% de su presupuesto inicial de inversión, lo que supone una caída real de 23,7% respecto del mismo período del año pasado. Además, entre abril y junio el gasto estuvo por debajo de lo programado, aumentando el riesgo de incumplir las metas de inversión para 2026.
En concesiones, las obras actualmente en ejecución movilizarían US$963 millones durante el año. Aunque la cifra es 7% menor a la estimada a fines de 2025 debido a retrasos, de concretarse los cronogramas vigentes sería el mayor flujo de inversión registrado en este ámbito entre 2010 y 2026.
Vivienda privada sigue rezagada
En vivienda, el gremio proyectó un crecimiento de 1% para la inversión total durante 2026. El avance estaría explicado por un aumento de 8,7% en vivienda pública, que compensaría parcialmente la caída de 2,8% prevista para la inversión privada. En el mercado inmobiliario sin subsidio, la contracción llegaría a 4%.
El informe también identificó cerca de 190.000 viviendas sociales en construcción o próximas a iniciar obras. De ese universo, unas 42.000 ya presentan avances superiores al 80%, lo que permitiría terminar el año con alrededor de 59.000 viviendas sociales concluidas.
En el mercado privado, en tanto, las viviendas de hasta 4.000 UF han mostrado una mejoría asociada al subsidio a la tasa de los créditos hipotecarios. Al 17 de julio, la banca acumulaba cerca de 95.000 solicitudes elegibles y había escriturado 28.600 operaciones.
Echavarría valoró la extensión del subsidio y planteó que se complemente con la exención transitoria del IVA para viviendas nuevas y los beneficios tributarios para viviendas DFL2 incluidos en el proyecto de ley de reconstrucción.
"Esto muestra que cuando mejoran las condiciones de financiamiento, las familias vuelven a comprar la vivienda que necesitan", afirmó. Según sus estimaciones, la implementación de estas tres medidas permitiría vender casi 6.500 viviendas adicionales durante este año frente a un escenario sin incentivos.
CChC pide destrabar proyectos
Con este escenario, la CChC estima que la inversión en construcción crecerá entre 2,5% y 4,5% durante 2026, dependiendo de la evolución de la actividad y de la rapidez con que se implementen medidas para estimular la inversión y el empleo.
Entre sus propuestas, el gremio planteó acelerar la ejecución del presupuesto de inversiones del MOP y destrabar ocho proyectos de concesiones ya adjudicados, que representan US$2.325 millones y podrían generar más de 4.000 empleos durante su construcción.
En vivienda, propone acelerar los programas habitacionales y de mejoramiento, extender prontamente el subsidio a la tasa hipotecaria, finalizar la tramitación del proyecto de Ley de Reconstrucción y avanzar en la modernización de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC).
"Chile necesita recuperar el crecimiento y el empleo y la construcción puede hacer un aporte muy importante en ambos frentes", concluyó Echavarría. "El desafío ahora es acelerar las decisiones y transformar esas oportunidades en obras, viviendas y nuevos puestos de trabajo", zanjó.