Después de 15 años de permanecer en pausa, un antiguo proyecto inmobiliario de Mallplaza vuelve a tomar forma en Concón -región de Valparaíso-.
La compañía ingresó el 14 de agosto la Solicitud de Permiso de Edificación para desarrollar un centro comercial de baja altura en terrenos ubicados en el sector costero, junto a Bosques de Montemar, iniciativa que podría estar operativa hacia 2030 en un escenario favorable.
La propuesta contempla cerca de 50.000 m² de superficie arrendable y alrededor de 200 locales, con una combinación de comercio, restaurantes, servicios, cine y espacios de encuentro.
A diferencia del formato tradicional de grandes centros comerciales, la empresa busca darle una escala más acotada y vinculada con el entorno residencial y turístico de la comuna.
Un proyecto de escala local
La idea es desarrollar un centro bajo el concepto "lifestyle", con construcciones de baja altura, terrazas, gastronomía, entretención y servicios tanto públicos como privados. Según Mallplaza, el diseño pretende responder a las necesidades cotidianas de los habitantes de Concón y, al mismo tiempo, reforzar el carácter turístico de la zona.
"Estamos muy contentos de estar avanzando en un proyecto que estamos seguros aportará a la calidad de vida y al buen crecimiento de Concón", señaló la compañía.
Desde la firma agregaron que el objetivo es ofrecer "un centro urbano que se adapta al nuevo contexto de la comuna", incorporando gastronomía, servicios, cine y espacios de encuentro.
El proyecto se emplazaría en la franja costera entre las Dunas de Concón y Avenida Bosques de Montemar. El terreno, adquirido por Mallplaza en 2011 con la intención de levantar un centro comercial, contempla además sectores destinados a vivienda de baja altura y áreas de carácter público o de bosque.
El foco en el impacto sobre el barrio
Uno de los principales desafíos de la iniciativa será su relación con Bosques de Montemar, particularmente por el impacto que podría generar el flujo de vehículos y visitantes en un sector predominantemente residencial.
En ese contexto, la empresa planteó que los accesos vehiculares se concentren por Avenida Concón-Reñaca, por el norte, y Avenida Edmundo Eluchans, por el sur, evitando utilizar las calles interiores del barrio. También se considera una franja residencial de baja altura frente a Avenida Bosques de Montemar, con restricciones al acceso comercial por ese sector.
La propuesta incorpora además medidas relacionadas con seguridad, empleo y convivencia urbana, entre ellas cámaras perimetrales, coordinación con seguridad ciudadana y Carabineros, contratación preferente de trabajadores de Concón y acciones para prevenir el comercio ambulante.
"Queremos que sea un proyecto que esté a la altura de la calidad de vida que Concón busca proteger y potenciar", sostuvo Mallplaza, agregando que busca reducir determinados desplazamientos hacia otras comunas y generar oportunidades de empleo y emprendimiento local.
Vecinos ya participan de la discusión
El primer acercamiento formal con la comunidad se produjo el 14 de agosto, cuando representantes de Mallplaza y de la Municipalidad de Concón se reunieron con la Junta de Vecinos de Bosques de Montemar para presentar los principales aspectos de la iniciativa.
La instancia contó con la participación de la directiva vecinal y representantes de la compañía y del municipio. De acuerdo con la junta, y permitió plantear inquietudes respecto de los efectos que podría tener el proyecto sobre el sector.
Para Mallplaza, este proceso de diálogo forma parte de una etapa todavía temprana. "Actualmente nos encontramos en una etapa inicial del proyecto que incluye el relacionamiento con las comunidades del sector y reuniones técnicas con las autoridades locales", explicó la empresa.
Fuentes cercanas al proyecto comentaron a Emol que se trata de una "etapa aun muy incipiente" y que "recién estamos en consultas y socialización con los vecinos".
La compañía busca mantener este canal de trabajo durante la tramitación, con el objetivo de anticipar y abordar eventuales externalidades. En esa línea, señaló que pretende avanzar junto a la comunidad en una "hoja de ruta compartida".
Un camino que podría extenderse por años
Aunque el ingreso de la solicitud de permiso marca la reactivación formal de la iniciativa, la construcción todavía está lejos de comenzar. El cronograma estimado considera entre tres y seis años para completar las distintas etapas de permisos y obras.
Solo la fase de tramitación podría tomar entre dos y tres años, considerando estudios y autorizaciones vinculados a movilidad, medio ambiente y especialidades técnicas. Posteriormente, la construcción demandaría cerca de otros dos años.
De cumplirse un escenario favorable, el centro podría comenzar a funcionar alrededor de 2030. Por ahora, sin embargo, el proyecto se encuentra en sus primeras etapas y deberá sortear un proceso que contempla tanto la evaluación de las autoridades como el diálogo con los vecinos del sector.
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