La economía chilena finalmente no habría logrado esquivar la recesión técnica. El Banco Central publicó este martes el Informe de Cuentas Nacionales correspondientes al segundo trimestre e informó que el Producto Interno Bruto (PIB) cayó 0,2% en términos interanuales entre abril y junio, mientras que el resultado del primer trimestre fue revisado desde una contracción de 0,5% a una de 0,3%.
Con ello, la actividad encadenó dos trimestres consecutivos de retrocesos, lo que configuraría el escenario de una recesión técnica, dependiendo de cómo se mida.
El cálculo puede hacerse de dos formas, y esto genera parte del debate entre economistas:
Uno es la variación interanual, que compara el PIB de un trimestre con el mismo trimestre del año anterior. Bajo este parámetro, la economía estaría en recesión técnica.
El otro dice relación con la variación intertrimestral desestacionalizada: se compara el PIB de un trimestre con el inmediatamente anterior, ajustando por estacionalidad. Considerando este sistema, la actividad no habría entrado en recesión.
Esto explica por qué distintos analistas pueden discrepar sobre si una economía está o no en recesión técnica en un momento dado.
En Chile, tradicionalmente se ha considerado como referencia la ocurrencia de dos trimestres consecutivos con variaciones interanuales negativas del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en economías como Estados Unidos el análisis se centra en la variación trimestral del PIB.
Con todo, dato preliminar de crecimiento de 2,4% interanual en junio había llevado al mercado a estimar que el PIB del segundo trimestre podría registrar un crecimiento de 0,1%, suficiente para evitar técnicamente una recesión, lo que finalmente no ocurrió. En el primer semestre, además, la economía se contrajo 0,26%.
El Banco Central explicó que la variación del PIB trimestral fue tres décimas inferior al cierre preliminar obtenido a partir del Imacec, pasando de un crecimiento estimado de 0,1% a una caída de 0,2%.
El ajuste respondió a la actualización de los indicadores de coyuntura y al proceso de conciliación de la oferta y el uso trimestral.
Frente a ello, la investigadora del OCEC-UDP, Valentina Apablaza, lo evaluó como una "sorpresa". "Pese a optimismo post Imacec, Chile oficialmente se encuentra en recesión técnica tras acumular dos trimestres consecutivos de contracción en la actividad económica, tanto en términos anuales como en la variación trimestral de la serie SA", profundizó en su cuenta de X.
Minería vuelve a pesar sobre la actividad
Desde la perspectiva de la producción, la principal explicación del retroceso estuvo en la minería. El desempeño del sector contrastó con el del PIB no minero, que sí registró un aumento, impulsado principalmente por los servicios personales y el comercio.
Al descontar los efectos estacionales, la actividad no mostró variación frente al trimestre anterior. La minería y los servicios personales aportaron positivamente, aunque ese efecto fue completamente compensado por las caídas de la construcción y de los servicios de transporte y restaurantes y hoteles.
Por el lado del gasto, la demanda interna aumentó, pero el resultado fue contrarrestado por el desempeño del sector externo y la variación de existencias. El consumo de los hogares creció 1,2%, principalmente por un mayor gasto en servicios de salud y turismo. También aumentaron las compras de automóviles, aunque esto fue parcialmente compensado por un menor gasto en productos tecnológicos.
El consumo del Gobierno, en tanto, avanzó 1,8%, asociado principalmente a una mayor provisión de servicios de salud y educación.
La inversión mostró una fotografía menos favorable. La formación bruta de capital disminuyó 3,9%, debido principalmente a una desacumulación de existencias, especialmente de productos manufacturados. La formación bruta de capital fijo, en cambio, no presentó variación, producto de la compensación entre una menor inversión en construcción y otras obras y un incremento en maquinaria y equipos.
Exportaciones de cobre también golpean al PIB
El comercio exterior también terminó restando dinamismo a la economía. Las exportaciones de bienes y servicios disminuyeron 2,1%, principalmente por menores envíos de bienes, entre ellos el cobre. A esto se sumó una caída de las exportaciones de servicios, explicada por el menor gasto asociado al turismo.
Las importaciones, por su parte, retrocedieron 1,6%, debido a menores internaciones de bienes como combustibles, productos químicos y vestuario. El descenso fue parcialmente compensado por un aumento de las importaciones de servicios empresariales.
Pese al retroceso del PIB, el ingreso nacional bruto disponible real creció 1,3%, favorecido por la evolución de los términos de intercambio. El ahorro bruto total alcanzó un equivalente a 22% del PIB en términos nominales.
El dato de junio que había alimentado el optimismo
El resultado conocido este martes contrasta con la señal que había entregado el Banco Central el pasado 3 de agosto, cuando informó que el Imacec de junio había aumentado 2,4% respecto del mismo mes de 2025. El registro puso fin a una racha de cinco meses consecutivos de contracciones interanuales y superó las expectativas de buena parte del mercado.
En ese momento, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, había valorado el resultado y planteado que el dato permitía alejar el escenario de una recesión técnica. "Mucha gente pensaba que estábamos en recesión técnica. Ustedes recordarán que ya hace unos 20 días dijimos que no, que junio era un mes que se veía positivo, y bastante positivo", señaló.
El jefe de las finanzas públicas también destacó que el Imacec había superado las proyecciones. "Es importante señalar que este crecimiento está por sobre toda la expectativa del mercado y estamos muy conformes con ello", afirmó.
Quiroz sostuvo además que el resultado era una señal favorable para la actividad, aunque llamó a no sobredimensionar un dato mensual. "Esto significa que la economía está volviendo a crecer y es una buena noticia. Pero ustedes bien saben que a nosotros no nos interesa y nunca nos va a interesar un dato puntual, sino que nos interesa el crecimiento de largo plazo", dijo.
En esa oportunidad, Hacienda mantuvo su proyección de expansión de 1,8% para el conjunto de 2026 y el ministro anticipó un segundo semestre "muy dinámico". La publicación de las Cuentas Nacionales, sin embargo, deja un escenario más débil para el punto de partida de la segunda mitad del año.