La discusión sobre una eventual privatización de Codelco había vuelto a instalarse con fuerza durante el último mes. Esto, luego de que el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, planteó que la estatal debía abrir parte de su propiedad para obtener "oxígeno privado", una alternativa que fue descartada tanto por el Gobierno como por el nuevo presidente del directorio de la cuprífera, Bernardo Fontaine.
"Como he dicho desde que asumí, nuestro plan de recuperación de Codelco no incluye una privatización", afirmó Fontaine. En cambio, adelantó que una de las líneas de su administración sería ampliar las alianzas público-privadas.
Y la primera en tomar forma durante su gestión tendrá como contraparte a una compañía bastante más pequeña que los gigantes internacionales que habitualmente aparecen asociados a la gran minería chilena. Se trata de
, Sociedad Punta del Cobre, Pucobre.
"Estamos próximos a firmar otro acuerdo con la compañía minera Pucobre, respecto de un proyecto que se llama Tovaku", dijo Fontaine este domingo.
El anuncio podría parecer el comienzo de una nueva relación entre la estatal y la minera privada. Sin embargo, el vínculo entre ambas compañías tiene más de 15 años.
En junio de 2009, Codelco y Pucobre suscribieron un acuerdo de exploración sobre las propiedades mineras de Puntillas-Galenosa, actualmente conocidas como Tovaku, ubicadas a unos 50 kilómetros al noroeste de Tocopilla, en la Región de Antofagasta.
La modalidad establecía que Codelco aportaría las concesiones mineras y determinados estudios preliminares, mientras Pucobre financiaría y administraría la exploración hasta determinar la factibilidad del proyecto. Si finalmente se cumplían las condiciones acordadas, ambas formarían una sociedad en la que Pucobre tendría el 60% y Codelco mantendría el 40%.
De hecho, cuando se firmó aquel contrato en 2009, la propia estatal destacó que se trataba de la primera alianza de Codelco con una compañía chilena bajo ese esquema.
Diecisiete años después, esa relación está próxima a entrar en una nueva etapa.
Pucobre
Pucobre está lejos de tener la escala de las principales compañías privadas que operan en Chile.
La sociedad fue constituida en 1989 para explotar el yacimiento Punta del Cobre y actualmente concentra buena parte de sus operaciones en la Región de Atacama. Explota las minas Punta del Cobre, Manto de Cobre y Granate, en Tierra Amarilla, que abastecen a la planta San José, dedicada a producir concentrados de cobre con contenidos de oro y plata.
En Copiapó también opera la planta Biocobre, que produce cátodos a partir de minerales oxidados.
Durante el primer semestre de 2026, la minera produjo 21.600 toneladas de cobre fino, equivalentes a 46,7 millones de libras y un incremento de 0,6% respecto del mismo período del año anterior.
Alrededor del 93% de sus ingresos operacionales provino de la venta de concentrados, mientras que el 7% restante correspondió a cátodos.
Su historia, sin embargo, ha estado marcada por sucesivas etapas de expansión.
Tras comenzar con una pequeña planta concentradora arrendada en Copiapó en 1990, la compañía inició la producción de cátodos en Biocobre en 1993 y realizó su primera exportación hacia Estados Unidos al año siguiente. En 1997 adquirió los activos de la planta concentradora San José y posteriormente amplió de manera significativa su capacidad de procesamiento.
En 2009 inició además otro movimiento que terminaría transformándose en uno de sus principales motores de crecimiento, adquirió cerca del 60% de Explorator SCM, propietaria del proyecto de cobre y oro El Espino, en la Región de Coquimbo. Dos años después compró la totalidad de Explorator Resources Inc. y pasó a controlar completamente la iniciativa.
Ese proyecto hoy se encuentra cerca de convertirse en realidad.
El salto de Espino
Al cierre de junio de 2026, El Espino alcanzaba un avance cercano al 91% y se encontraba en construcción y comisionamiento.
Pucobre posee actualmente el 76,32% de El Espino SpA, mientras que el Fondo de Inversión El Espino mantiene el 23,68%, después de aportar US$90 millones.
La estructura vuelve a mostrar una característica que también aparecerá en Tovaku, Pucobre ha utilizado asociaciones y financiamiento externo para desarrollar proyectos cuya escala supera ampliamente sus operaciones históricas.
Para financiar principalmente la construcción de El Espino, la filial contrató en enero de 2025 un crédito sindicado por hasta US$375 millones con bancos comerciales nacionales e internacionales. A junio de este año había utilizado US$298 millones.
La compañía estima que, después de tres años de operación del proyecto, podría superar un promedio de 50 mil toneladas anuales de cobre fino.
Tovaku representaría un nuevo salto.
US$40 millones antes de convertirse en socia de Codelco
Pucobre todavía no es formalmente propietaria del 60% de Tovaku.
Según sus estados financieros, mantiene una opción para adquirir esa participación sobre las propiedades mineras, actualmente pertenecientes a Codelco, bajo un Contrato de Exploración y Promesa de Sociedad.
Para ejercerla deberá cumplir determinados requisitos de inversión, preparar estudios técnicos y económicos bajo los estándares establecidos y obtener las autorizaciones ambientales correspondientes.
Una vez cumplidas esas condiciones, se constituirá una sociedad donde Pucobre poseerá el 60% y Codelco el 40%.
Mientras aquello ocurre, la minera privada ha asumido los estudios y el financiamiento de los avances.
Y el desembolso ya es considerable. Al 31 de diciembre de 2025 había invertido US$37,38 millones en Tovaku, cifra que aumentó hasta US$40,35 millones al cierre de junio de 2026.
El proyecto también comenzó a avanzar por la vía ambiental. El 23 de julio de 2025, Pucobre presentó su Estudio de Impacto Ambiental ante el Servicio de Evaluación Ambiental. La iniciativa fue declarada admisible seis días después y, en octubre, recibió su primer Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones y Ampliaciones, posteriormente complementado con antecedentes surgidos de la participación ciudadana.
El proyecto sometido a evaluación ambiental contempla una inversión de US$870 millones, mientras que los estados financieros de Pucobre consignaron una inversión inicial estimada de US$650 millones.
La entrada en operación, de todas formas, todavía aparece lejana. El catastro del Consejo Minero proyectó su puesta en marcha para 2035.
Tovaku corresponde a un pórfido de cobre oxidado de baja ley.
Los antecedentes reportados por Pucobre para el proyecto detallaron 633 millones de toneladas con una ley media de 0,20% de cobre y una producción proyectada cercana a 43 mil toneladas anuales de cátodos de cobre.
La memoria anual 2025 de la compañía también informó Recursos Minerales Totales por 761 millones de toneladas, considerando una ley de corte de 0,05% de cobre total, con una ley promedio de 0,19%.
Los nombres detrás de Pucobre
Pucobre ha estado ligada a los grupos Hurtado Vicuña y Fernández León, aunque formalmente la empresa informó que al cierre de 2025 no tenía un grupo controlador, de acuerdo con la definición establecida en la Ley de Mercado de Valores.
Inversiones Lota Green SpA poseía un 26,72%; Inversiones FF Minerals Limitada, un 26,57%; Inversiones Marchigüe Limitada, un 13,19%; Moneda AGF para Pionero Fondo de Inversión, un 7,29%; e Inversiones Green Limitada, un 6,38%.
Considerando estos y otros accionistas con más del 1% de participación, el grupo concentraba el 89,52% de las 124,67 millones de acciones de la compañía.
Pucobre está además inscrita en la Bolsa de Santiago desde abril de 1991.