El Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile manifestó su preocupación por la comercialización y despacho de medicamentos a través de plataformas digitales, luego de que Farmacias Cruz Verde recibiera la autorización del Instituto de Salud Pública (ISP) para ofrecer productos de venta directa mediante Mercado Libre.
En concreto, la semana pasada se conoció que la cadena farmacéutica quedó habilitada para comercializar este tipo de medicamentos tanto en el sitio web como en la aplicación móvil del marketplace, siendo la primera de las principales cadenas de farmacias que cuenta con autorización del organismo sanitario para operar mediante la plataforma.
La operación contempla inicialmente 13 establecimientos de Cruz Verde ubicados en la Región Metropolitana y distintas regiones del país. Cada farmacia será responsable de habilitar la oferta y concretar las ventas, mientras que Mercado Libre operará como plataforma tecnológica para conectar a los establecimientos con los compradores.
Ante este nuevo escenario, el Colegio sostuvo que "los medicamentos no son productos de consumo cualquiera" y recalcó que tanto su dispensación como su distribución constituyen actos sanitarios.
El gremio advirtió que incluso los medicamentos de venta directa poseen indicaciones, dosis máximas, contraindicaciones, interacciones y potenciales efectos adversos, por lo que el hecho de que no requieran receta médica no implica que puedan comercializarse bajo las mismas condiciones que otros productos disponibles en el retail.
"La seguridad de un medicamento no depende únicamente del momento en que se concreta la compra", afirmó la organización, agregando que el resguardo debe abarcar toda la cadena, incluyendo identificación, almacenamiento, conservación, preparación, trazabilidad, transporte y entrega.
La "última milla"
Uno de los puntos que genera especial inquietud en el Colegio corresponde al despacho de los productos y, particularmente, a la denominada "última milla".
Según explicó el gremio, las condiciones de almacenamiento y transporte pueden incidir sobre la calidad, estabilidad y eficacia de los medicamentos, por lo que todas las etapas deben cumplir estrictamente los procedimientos y requisitos establecidos por la normativa sanitaria.
La organización también alertó que la facilidad para adquirir medicamentos mediante plataformas digitales puede incentivar la automedicación innecesaria, las compras por volumen y decisiones de consumo sin una adecuada orientación profesional.
En la misma línea, cuestionó la eventual aplicación de herramientas habituales del comercio electrónico, como recomendaciones automáticas, promociones o venta cruzada.
"Vender un medicamento no es vender cualquier producto por internet. Detrás de una compra aparentemente simple puede existir una contraindicación, una interacción, una duplicidad terapéutica o un riesgo que una plataforma comercial no necesariamente identifica."
Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile
"Vender un medicamento no es vender cualquier producto por internet. Detrás de una compra aparentemente simple puede existir una contraindicación, una interacción, una duplicidad terapéutica o un riesgo que una plataforma comercial no necesariamente identifica", planteó.
Constante fiscalización
El Colegio sostuvo que la autorización de este tipo de modelos comerciales debe ir acompañada de una supervisión permanente por parte de la autoridad sanitaria.
"Mientras mayor sea la escala y alcance de la plataforma, mayor debe ser la capacidad de fiscalización del Estado", afirmó.
"No basta con que un modelo sea legalmente autorizable, tecnológicamente posible o comercialmente conveniente. Debe ser sanitariamente seguro, trazable y fiscalizable", enfatizó el gremio.
El Colegio también llamó a observar los efectos que el ingreso de grandes plataformas digitales puede tener sobre la estructura del mercado farmacéutico, particularmente en materias como visibilidad de productos, publicidad, recomendaciones, condiciones comerciales, logística y acceso a información.
Según sostuvo, la digitalización del sector debe desarrollarse bajo reglas transparentes y condiciones equivalentes para los distintos actores del mercado.
"La tecnología puede cambiar la forma en que un medicamento llega al paciente. Lo que no puede cambiar es el estándar sanitario que debe protegerlo", concluyó la organización.