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Crisis demográfica: Comisión de Productividad prioriza "adaptar" la economía por sobre medidas para subir natalidad

El organismo liderado por Pablo García asegura que la evidencia muestra que las políticas destinadas a aumentar la fecundidad han tenido efectos acotados.

03 de Septiembre de 2026 | 12:52 | Por Martín Garretón, Emol.
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El Mercurio
Chile enfrenta una acelerada transición demográfica que tendrá consecuencias directas sobre su capacidad de crecimiento económico, según los antecedentes preliminares de un estudio que desarrolla la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad (CNEP).

El diagnóstico fue presentado por el presidente de la entidad, Pablo García, durante una de las sesiones del Consejo de la Comisión Chile Renace, instancia en la que abordó los principales resultados del informe "Transición Demográfica y sus Efectos en el Crecimiento Económico y la Productividad en Chile".

Uno de los datos que marca la magnitud del cambio es la caída de la fecundidad. Mientras a comienzos de los años 90 el promedio era de aproximadamente 2,5 hijos por mujer, en 2024 llegó a apenas 1,03. Con ello, Chile registra actualmente la tasa de fecundidad más baja de Latinoamérica y se encuentra entre los países con menores niveles a nivel mundial.

García explicó que el fenómeno ya no responde solamente a que las personas estén retrasando la decisión de tener hijos, sino también a que están teniendo menos hijos durante su vida. Esto está transformando con rapidez la composición de la población: hay menos menores de edad, el grupo en edad de trabajar pierde dinamismo y aumenta la proporción de adultos mayores.

La tendencia, además, no se detendría en las próximas décadas. De acuerdo con las proyecciones revisadas por la CNEP, alrededor de 2040 la población total de Chile comenzaría a disminuir.

Menor fuerza laboral y productividad


Para la CNEP, el cambio demográfico tendrá efectos sobre el crecimiento principalmente a través de dos canales: el mercado laboral y la productividad.

A medida que aumente el peso relativo de las personas mayores, disminuirá la proporción de habitantes que se encuentran en edades de alta participación laboral. Por ello, si esa menor disponibilidad de trabajadores no es compensada con una mayor participación en el empleo o con aumentos de productividad, la contribución del trabajo al crecimiento económico tenderá a reducirse.

El segundo canal es más complejo. El envejecimiento puede afectar la productividad mediante distintos mecanismos y no todos apuntan en la misma dirección. Una menor cantidad de personas innovando, mercados más pequeños que reduzcan los incentivos para nuevas inversiones y un menor dinamismo empresarial podrían ejercer presión sobre la productividad.

A ello se suma el cambio en las necesidades del gasto público. El aumento de los requerimientos en pensiones, salud y cuidados podría desplazar recursos destinados actualmente a educación, formación de capital humano e inversión productiva.

Sin embargo, también existen factores que podrían amortiguar estos efectos. Entre ellos se encuentran una mayor automatización y un incremento de la inversión en capital humano o del ahorro por trabajador. "El efecto final dependerá de cuáles de estos mecanismos predominen", precisó García.

La evidencia histórica analizada por la comisión apunta, en términos generales, a una relación entre envejecimiento y menor crecimiento económico. Para Chile, las estimaciones preliminares del estudio también apuntan en esa dirección y sugieren que una parte relevante del efecto se produciría mediante una menor productividad.

El foco en la adaptación


Frente a este escenario, la CNEP planteó que la respuesta no debería centrarse exclusivamente en intentar elevar la natalidad.

Según García, la evidencia disponible muestra que las políticas destinadas a aumentar la fecundidad han tenido efectos acotados y que no existe un conjunto de medidas que haya conseguido revertir de manera sostenida su descenso hasta alcanzar un nivel suficiente para reemplazar a una generación.

En ese contexto, el organismo está orientando sus propuestas hacia la adaptación a la nueva estructura demográfica. "Las propuestas que analiza la CNEP se plantean principalmente como medidas de adaptación, cuyo objetivo central es ampliar la participación laboral y fortalecer la productividad. Algunas de ellas también podrían aumentar la fecundidad, pero ese sería un efecto adicional y no el criterio principal para evaluar su éxito", señaló García.

Las recomendaciones se estructuran en tres grandes áreas. La primera apunta a facilitar la conciliación entre trabajo y familia, junto con una distribución más equilibrada de las labores de cuidado. La segunda aborda la primera infancia, incluyendo alternativas relacionadas con la calidad y el financiamiento de la educación parvularia.

El tercer eje busca preparar al país para una sociedad más envejecida, particularmente mediante una mayor cobertura de cuidados para adultos mayores y la reducción de las restricciones que estas responsabilidades generan sobre la participación laboral.

El estudio, elaborado también con la participación de los economistas senior de la CNEP Anita Zaldívar y José Luis Contreras, todavía debe ser validado por el Consejo de la institución.