La presión internacional sobre el precio del crudo vuelve a instalarse justo antes de un nuevo ajuste de combustibles en Chile. Con el Brent acercándose a los US$97 por barril, las proyecciones apuntan a incrementos relevantes esta semana, especialmente para el diésel.
El barril de Brent para entrega en noviembre avanzó 0,53% y llegó a US$96,79, mientras que los futuros del WTI con vencimiento en octubre subieron 0,16%, hasta los US$91,63. El movimiento se produce mientras los mercados siguen atentos a la evolución del conflicto en Medio Oriente y sus efectos sobre la oferta energética.
El escenario coincide con la cuenta regresiva para el próximo anuncio de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap), que este miércoles 9 de septiembre dará a conocer las variaciones de precios que comenzarán a regir al día siguiente. Las estimaciones privadas anticipan un nuevo incremento que podría sentirse con mayor fuerza en el diésel.
Desde el Gobierno, el biministro de Economía y Minería,
Daniel Mas, señaló que se está siguiendo de cerca la evolución del mercado y puso el foco en el rol que puede jugar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) para moderar el impacto.
"Desde que estalló la guerra (en Medio Oriente) hemos estado monitoreando muy de cerca la situación", afirmó Mas, quien agregó que esperan que "actúe el Mepco regulando esas alzas, si es que así ocurren".
El secretario de Estado también recalcó el impacto que tienen los combustibles en los hogares, en vísperas de las Fiestas Patrias. "El combustible influye mucho en los gastos de las familias y esperemos que el alza no sea tan relevante como para que no podamos celebrar de buena forma nuestra patria", sostuvo.
Bencinas subirían cerca de $35
Las proyecciones de los especialistas apuntan a que el nuevo ajuste tendría un efecto importante en las gasolinas. Juan Ortiz, economista sénior del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), estimó que "se espera una alza de la gasolina en torno a los $34 por litro".
En el caso del diésel, la presión sería considerablemente mayor. Ortiz explicó que durante las últimas semanas se ha generado una brecha significativa entre el precio base y el mayorista, lo que ha implicado un fuerte desembolso fiscal para contener las alzas.
"En el caso del diésel es esperable que el alza sea más pronunciada, explicado en el alto costo fiscal que ha asumido el Fisco en las semanas previas", señaló.
Según el economista, "la diferencia entre el precio base y el precio mayorista ha sido cercano a $250 por litro con un costo fiscal aproximado de US$170 millones solo en el caso del diésel". Bajo ese escenario, proyectó que "esperamos un alza en torno a los $100 por litro para el diésel".
Una estimación similar planteó Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, aunque con un rango algo más amplio. Para la gasolina de 93 octanos prevé un aumento de entre $32 y $38 por litro, mientras que la de 97 octanos subiría entre $32 y $39.
El mayor impacto, nuevamente, recaería sobre el diésel. Santos proyectó "un incremento bastante más significativo, de entre $85 y $105 por litro", lo que convertiría a este combustible en el principal foco de presión para los consumidores en el próximo ajuste.