Ganarse un auto pagando algunos miles de pesos. Una camioneta, un celular o incluso un departamento, suena increíble. La fórmula se ha multiplicado durante el último tiempo en redes sociales y tiene un nombre que se repite como referencia: "Tío Tito".
Detrás de la cuenta está Héctor Hernán Peña Meneses, quien se atribuye la creación de un modelo que consiste en vender "stickers digitales" en redes sociales y entregar, con cada compra, la posibilidad de participar en sorteos de productos de alto valor.
"Yo vendo mis stickers de mis autos, te los mando por mail, tú los podís descargar, los podís imprimir (...). Por la compra de ese producto, que es el sticker, participas por el sorteo de un vehículo, una moto, un auto", explicó Peña en un video publicado en TikTok en abril.
Según relató, la fórmula surgió luego de asesorarse respecto de las restricciones existentes para organizar rifas. "Lo que sí puedes hacer es vender un producto y que por la compra de ese producto regalar algunas cosas para incentivar la venta de ese producto", afirmó en el registro. "Yo me enorgullezco porque fui el primero en hacerlo, y ahora todos me copian el formato".
Y el formato efectivamente se ha extendido.
Actualmente, "Tío Tito" ofrece un sticker por $3.000 y un paquete de cuatro por $10.000, asociado a un sorteo por una camioneta Ford 4x4 cuyo valor supera los $64 millones.
También han aparecido plataformas inspiradas en la misma lógica. Ganatela.cl, de Sebastián Ortiz, nació luego de que su propietario intentara durante más de seis meses vender sin éxito una vivienda y decidiera finalmente sortearla utilizando un sistema inspirado en "Tío Tito" y otros portales de redes sociales.
Hoy el sitio realiza un sorteo por un departamento amoblado de dos dormitorios en Santiago mediante la venta de imágenes digitales de tickets a $4.000 cada una, con descuentos por volumen.
Premia2.cl, en tanto, ofrece una modalidad similar y actualmente promociona sorteos de automóviles y premios semanales. En su página se comercializan paquetes de "ilustraciones" o stickers digitales que entregan tickets para participar.
El fenómeno también ha generado controversias. Según un reportaje de T13, durante 2025 se presentaron 15 denuncias contra la influencer Naya Fácil por problemas vinculados a rifas organizadas o promocionadas en sus redes sociales. En enero de 2026 sorteó una Chevrolet Suburban avaluada en aproximadamente $60 millones, mediante tickets de $3.500, y posteriormente usuarios denunciaron haber quedado fuera del concurso pese a haber comprado números.
¿Promoción comercial o rifa encubierta?
Desde el punto de vista legal existe una diferencia relevante.
La realización de sorteos para promocionar productos sí está permitida. "Cualquier empresa, ya sea una persona natural o jurídica, puede realizar actividades de promoción de los productos que vende en forma habitual, dentro de las cuales se encuentran los sorteos o concursos", explicó Pablo Quezada, socio de Tax & Legal en Deloitte a El Mercurio.
El problema aparece cuando el producto vendido podría constituir solamente una vía para cobrar por participar en un juego de azar.
"No basta con que 'exista un producto' para transformar una rifa en una promoción lícita", señaló Hans Kokott, asociado sénior de Alessandri.
A juicio del abogado, si el valor o utilidad del producto resulta marginal frente al verdadero atractivo de participar por un premio de alto valor, podría abrirse una discusión respecto de la verdadera naturaleza de la operación.
"El punto central no es si se venden stickers, llaveros o cualquier otro producto. La pregunta relevante es si la persona está pagando principalmente por ese producto o si está pagando por la expectativa de ganar un premio", planteó.
Sebastián Marambio, abogado de Guerrero Olivos, coincidió. "Si el sticker digital no tiene una finalidad económica autónoma y en los hechos lo que el consumidor está pagando es el derecho a participar en un sorteo, existen argumentos contundentes para sostener que estamos frente a una rifa encubierta".